La disciplina que adquieren los carniceros en el ramo los lleva a dos cosas: levantarse muy de madrugada y trasladarse al rastro para conseguir la mejor carne para ofrecer a la venta, y por otro lado, realizar los mejores cortes con sus afilados cuchillos sin sufrir algún accidente.
Sus obligaciones son mantener muy limpia el área de trabajo a pesar estar en contacto con tanta sangre.
En esta ocasión, estuvimos en pleno corazón comercial del mercado ALM, con tablajeros jóvenes dedicados a su labor, quienes apoyados con cuchillos, hachas, chairas y una sierra eléctrica, consiguen cortes limpios que ofrecen a su clientela; son gente muy trabajadora, con valores, sencilla y honesta. comprometidos con su labor.
Por Luis F. Escobedo / DDM
