Ejidatarios del poblado de Acapantzingo, en Cuernavaca, solicitaron formalmente a la Comisión Estatal del Agua (Ceagua) la instalación de una mesa de diálogo, luego de que se informara sobre el inicio de una obra hidráulica que atravesará al menos 20 terrenos ejidales, sin que se les haya consultado previamente.
La obra en cuestión corresponde a la rehabilitación de un cárcamo de rebombeo, la cual forma parte de un proyecto mayor de saneamiento que conecta con el río Apatlaco. De acuerdo con Julián Jiménez, delegado municipal de la colonia Lázaro Cárdenas del Río, los ejidatarios se presentaron en su oficina para expresar su inconformidad ante la falta de información y consulta.
“Esta obra va a pasar por ejidos, por eso es la problemática. Atraviesa por el ejido de Acapantzingo y desemboca en el río Apatlaco, o sea, en la planta tratadora. Es un tema de carácter municipal, estatal y nacional, porque el río Apatlaco está siendo contaminado”, explicó Jiménez.
Aunque los ejidatarios no se oponen a las acciones de saneamiento, han señalado que las autoridades omitieron notificar y dialogar con los representantes legales del ejido.
“Ellos están de acuerdo en que se puedan llevar a cabo los trabajos, pero al final del día tienen que entablar el diálogo y llegar a un acuerdo”, insistió el delegado municipal.
La obra impactaría aproximadamente 20 terrenos ejidales, aunque se prevé un sondeo e inspección para determinar con mayor precisión el número de predios afectados. En tanto, los ejidatarios han señalado que ya existe una estructura representativa legal —integrada por el presidente del comisariado ejidal y el consejo de vigilancia— y que cualquier decisión relacionada con el uso de tierras ejidales debe pasar por la asamblea y su autorización.
De momento, las partes se encuentran en proceso de establecer una primera reunión formal. La principal demanda es la presentación del proyecto técnico, así como la negociación de las posibles afectaciones y compensaciones correspondientes.