El obispo de la Diócesis de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Ramón Castro Castro, hizo un llamado a las autoridades para que investiguen a fondo el caso del rancho de Teuchitlán.
Durante su homilía dominical, monseñor Ramón Castro abordó el reciente hallazgo de cuerpos en un sitio identificado como campos de exterminio. Tras compartir el testimonio de un sobreviviente, expresó profunda indignación y dolor por el descubrimiento de un lugar utilizado como campo de entrenamiento del crimen organizado en Teuchitlán, Jalisco, que contaba con crematorios clandestinos. Este hallazgo, señaló, es una muestra alarmante de la brutalidad y la crisis de desapariciones que enfrenta el país.
Manifestó su preocupación por la existencia de estos lugares, considerán
Mons. Castro pidió no acostumbrarse a la violencia.
dolos una grave afrenta a la dignidad humana. Además, subrayó que este suceso pone de manifiesto la omisión de acciones ante el creciente problema de las desapariciones en México, el cual exige una respuesta inmediata y contundente.
El obispo también destacó su extrañamiento ante la aparente contradicción de los datos oficiales: mientras se reporta una disminución del 15% en homicidios dolosos, las desapariciones han aumentado en un 40%, afectando mayoritariamente a jóvenes.
En su mensaje, reconoció y agradeció el valioso esfuerzo
de las madres buscadoras y de las organizaciones ciudadanas, cuya valentía y compromiso han sido cruciales en la búsqueda de personas desaparecidas. Asimismo, instó a las autoridades a investigar estos hechos con transparencia y eficacia, evitando la evasión de responsabilidades o cualquier intento por ocultar esta grave crisis humanitaria.
Finalmente, monseñor Castro pidió a la feligresía no acostumbrarse a la violencia ni caer en la indiferencia frente al dolor que sufren miles de familias afectadas por delitos como la desaparición de algún ser querido.
