El sábado pasado fui a mi tierra natal, Taxco de Alarcón, Guerrero, donde tuve el gusto de encontrarme y platicar con un estimado amigo, desde la secundaría lo somos, cuando coincidimos en la misma generación 19681971, y desde entonces nos ha unido una amistad a toda prueba.
Él, con el transcurso de los años, se ha especializado en temas de comunicación política y de mercadotecnia electoral. Es más, recuerdo que en la década de los noventa coincidimos en diplomados de mercadotecnia electoral, impartidos por el Tecnológico de Monterrey, Campus Sur de la Ciudad de México.
Mi amigo ha tenido oportunidad, porque recursos económicos los tiene, para ir a España, a universidades que ofrecen cursos y diplomados relacionados con los temas que tanto le apasionan y de los que platicamos en nuestra pasada reunión.
Él me autorizó a comentar en esta columna algunas de las opiniones que me comentó, informado está de que en Morelos y en Guerrero el año próximo habrá elecciones constitucionales. En nuestro estado natal se elegirá gobernadora y, en ambas entidades, diputados federales, locales y ayuntamientos.
Entre lo comentado, me expresó que ya desde ahora los posibles candidatos a cualquier posición electoral, de preferencia los aspirantes a presidentes municipales ya deberían de tener listo su FODA, un estudio de sus Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas.
Ese FODA les puede ayudar a determinar cuál sería su estrategia de comunicación política y de mercadotecnia electoral, a crear el juego de esperanzas, mediante el levantamiento de encuestas públicas para generar una percepción favorable y realizar estudios propios que se utilizan para tomar decisiones.
Comentamos ampliamente sobre lo que entendemos como opinión pública y opinión publicada, así como de los medios tradicionales y de las plataformas digitales, de las que yo debo confesar que me quedé en el pasado, no me actualicé.
Él consideró también que las plataformas digitales son, en el presente, el canal de comunicación ideal para tener contacto con los muchos públicos y los muchos grupos de ciudadanos que hay en la actualidad.
Platicamos también de los posibles candidatos y de cuáles consideramos deben ser sus principales atributos, destacando la fuerza moral, el liderazgo indiscutible, la popularidad, el carisma, los valores personales y políticos, la empatía, la elocuencia, la inteligencia, la tenacidad, la integridad y el compromiso social.
No dejamos de lado conversar sobre el voto duro de cada partido, del voto indeciso, blando u oscilante, que puede voltear una elección si se trabaja bien, así como del voto de castigo, que a decir de mi amigo podría estar muy presente en la venidera elección constitucional, además de la compra del sufragio, en sus diversas modalidades.
Mi amigo hizo énfasis de lo importante que es en una campaña política generar, desde el principio, un ambiente de triunfo con arranques espectaculares de campañas y un espíritu ganador entre los participantes, militantes y seguidores.
Habló de la gran importancia en realizar campañas políticas atendiendo la estrategia, no las ocurrencias de los candidatos y sus colaboradores, de hacer caso a la realidad de los estados, los distritos federales y locales, y los municipios y, fundamentalmente, al corazón de los votantes.
Abordamos que será conveniente que en las venideras campañas políticas se deje a un lado las narrativas de odio, de división, de confrontación, de descalificación. Es preferible, coincidimos, una campaña de propuestas y soluciones.
Mencionó que, en las campañas, se debe aprovechar, si se es candidato de oposición, cada oportunidad que les dé el gobierno en turno, puso de ejemplo la inflación que se está dejando sentir en el país y la inseguridad.
Comentamos sobre los factores que la población mide para definir los logros y fallas del partido en el poder, en los tres niveles de gobierno.
Opinó que los partidos de oposición sí le pueden ganar una elección al partido en el gobierno, pero se necesitan candidatos con cualidades, equipos de campaña con experiencia, una estrategia firme, y recursos mínimos necesarios.
Charlas así, son enriquecedoras, transmiten conocimientos, permiten recordar lo ya vivido, porque también uno ha participado en varias campañas políticas estatales y municipales.
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
