La noche del sábado pasado, previo a dormir una vez visto el partido de fútbol de México contra Australia, recibí la publicación de un amigo, experimentado periodista de hace cuatro décadas, que comentaba que a la de por sí larga lista de aspirantes de Morena a la candidatura para alcalde de Cuernavaca, se habían agregado dos más.
Él habla que hoy se enteró de que Jesús Tlacaélel Rosales Puebla y Luis Alberto Machuca Nava, se han incorporado a la relación de prospectos morenistas a participar en la encuesta para abanderar a su partido político en la contienda constitucional del 2027.
Entonces demos por hecho que, a la lista encabezada por Víctor Mercado Salgado y Javier Bolaños e integrada también por Juan Ángel Flores Bustamante, Meggie Salgado Ponce,
Alejandra Flores, Agustín Alonso Gutiérrez y Sandra Anaya, se ve completada por Rosales Puebla y Machuca Nava.
No está mal, en cuanto a número, la relación de aspirantes, hasta el momento son nueve y desconozco si alguien más de se sumará, pero veo que a la mayoría de los personajes que integran esta lista les hace falta algo que es vital para ser un buen candidato y, sí ganarán la contienda constitucional, para ser un buen alcalde, cómo lo necesita Cuernavaca.
¿Qué es lo que les hace falta?
¡Ser líderes!
No todas ni todos ellos tienen ese importante atributo, que es fundamental para conducir los destinos de una población, tan diversa, como la cuernavacense.
No tengo muy claro si ellas y ellos han tenido una preparación integral, desde el punto de vista físico, intelectual, emocional, social y espiritual, que los hará tener cualidades suficientes para que la ciudadanía vote convencida por uno de ellos o una de ellas.
Yo no sé si sepan, desde ahora, la serie de problemas, conflictos, necesidades, carencias, dificultades, debilidades, amenazas y demás, que tiene una ciudad cosmopolita como Cuernavaca.
La principal de ellas, la inseguridad que se está viviendo y que, por más que las autoridades le buscan, no logran contenerla siquiera y menos solucionarla.
Estoy plenamente convencido que, salvo uno o dos, ninguna de ellas y ninguno de ellos visualizó, desde hace años, la posibilidad de ser algún día el presidente municipal de Cuernavaca.
Entonces, no entiendo cómo quieren ahora ser alcalde de una ciudad que tiene tantos problemas, sin antes haber pensado en cómo encarar esa enorme responsabilidad. Cuernavaca necesita líderes con visión.
Políticas o políticos que conozcan de pe a pa el territorio que pretenden gobernar, que lo hayan recorrido del norte a sur, de este a oeste. Que hayan caminado las calles y avenidas de sus barrios, comunidades y colonias.
Que hayan recorrido también los mercados públicos, los panteones municipales, las delegaciones municipales, las ayudantías, etc.
Cuernavaca y su población merecemos un alcalde que entienda perfectamente lo que implica gobernar y administrar una ciudad y un municipio de tal magnitud, que tenga una propuesta de gobierno con la que logre avances significativos.
Dudo yo que, de los mencionados, exista una o uno que haya tenido como sueño ser presidente municipal de Cuernavaca y que, de ese sueño, le haya surgido la idea de una propuesta para hacerla programa de gobierno que implique transformar la vida de los habitantes de la capital de Morelos.
Tengo la impresión que, la mayoría de los aspirantes morenistas quieren llegar a esa posición, la alcaldía de Cuernavaca, sin saber exactamente para qué.
Cuernavaca tiene demandas sociales inaplazables, que no pueden ni deben estar siendo postergadas administración tras administración. La seguridad para la población es una crisis real que debe ser atendida, ¡Ya!
Tengo la esperanza que esta vez, en la elección constitucional de 2027, no nos equivoquemos y demos nuestro voto a un candidato que nos convenza con propuestas reales, viables, alcanzables y posibles.
Los partidos políticos tienen también el compromiso de postular como candidatos a personajes que verdaderamente cuenten con el talento, la vocación la preparación y el conocimiento para hacer un papel favorable para la población.
Reconozco que ninguna y ninguno de los morenistas, incluidos los aspirantes de los partidos de oposición, tienen la varita mágica que puede solucionar todo. Ojalá sí tenga, la o él que llegue, la vocación y el talento para transformar la vida de los que vivimos en Cuernavaca.
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