En días pasados tuve el enorme gusto de desayunar con un apreciado amigo, con el que hice un ejercicio de memoria y de diversión, que consistió en tratar de acordarnos de frases que escuchamos o leímos en el transcurrir de nuestras vidas. Entre las frases recordadas están las siguientes: Veo un México con hambre y sed de justicia. Gobernaré para mejorar la vida de los hijos de nuestros hijos.
Y recuerden que, en los hechos, siempre tendrán el apoyo de su amigo, el presidente de la República. Un morelense como tú, te pide su voto. No hay quien resista un cañonazo de 20 mil pesos. Por el bien de todos, primero los pobres. ¡Hoy! ¡Hoy! ¡Hoy! Por la Renovación Moral de la Sociedad. ¡Coordinaré el esfuerzo de todos los morelenses! ¡Morelos, la tierra que nos une! No mentir, no robar y no traicionar. Tequesquitengo, el mar de Morelos. ¡Arriba y Adelante! El amaranto, el alimento del futuro. Un político pobre es un pobre político. Me dijo mandilón. ¡Se cayó el sistema! Morelos, la primavera de México. ¡Avisen antes! La moral es un árbol que da moras.
A mis adversarios les ofrezco: entierro, destierro o encierro. Ante una balacera, ¡Agáchense! Que su viuda decida. Morelos es una isla, a la que nada le afecta, y menos en lo económico. El PRI es la dictadura perfecta. Faltan cómo cuatro minutos, bueno menos, cómo cinco. No les pago para que me peguen. ¡Abrazos, no balazos! Sal al balcón, pinche hocicón. Sin maíz, no hay país.
La investigación se hará hasta las últimas consecuencias, tope donde tope, y caiga quien caiga. Ni nos perjudica, ni nos beneficia, antes todo lo contrario. La política es como la fotografía y el que se mueve no sale. La deuda externa y la deuda interna tienen un límite. Y ya llegamos al límite. No somos uno, no somos diez, pinche gobierno cuéntanos bien. Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.