Pasado y Presente: ¿Es nuestro el Mundial?

Arturo Serrano Rodríguez
Pasado y Presente: Modesto homenaje a un gran ser humano
Pasado y Presente: Modesto homenaje a un gran ser humano

Apar­tir de hoy, jue­ves 11 de junio, los afi­cio­na­dos y los no afi­cio­na­dos al fút­bol pro­fe­sio­nal esta­re­mos inmer­sos por un mes y medio en lo que suceda en la Copa Mun­dial de la FIFA 2026, que tiene como sede, por pri­mera vez, a tres paí­ses: Esta­dos Uni­dos, México y Canadá.

México, a la vez, ten­drá a la Ciu­dad de México, Mon­te­rrey y Gua­da­la­jara como sedes de una serie de par­ti­dos, máximo 13, de la Copa Mun­dial que orga­niza cada cua­tro años la Fede­ra­ción Inter­na­cio­nal de Fut­bol Aso­cia­ción (FIFA).

Todos los faná­ti­cos, afi­cio­na­dos y segui­do­res del fút­bol pro­fe­sio­nal en México, sabe­mos que nues­tro país es sede por ter­cera oca­sión de una copa mun­dial, tal como ocu­rrió en 1970 y en 1986, con la sal­ve­dad de que en esas edi­cio­nes lo fui­mos solos, no hubo otros paí­ses sede como ahora.

Quie­nes como yo, somos segui­do­res del balom­pié pro­fe­sio­nal desde niños y hemos seguido de cerca el fút­bol en nues­tro país, reco­no­ce­mos que nues­tra selec­ción actual no tiene el empa­que de los gru­pos con­jun­ta­dos para las copas mun­dia­les de 1970 y 1986.

Cuando menos en lo per­so­nal, no me con­vence esta selec­ción, la que admito que por razo­nes de ser sede y de con­tar con una abun­dante can­ti­dad de afi­cio­na­dos en México y en los Esta­dos Uni­dos, lle­gará lo más lejos que se pueda en esta com­pe­ten­cia que, de depor­tiva, ya tiene muy poco.

Es evi­dente, por muchos moti­vos, que la Copa Mun­dial FIFA 2026, al igual que varias ante­rio­res, se ha con­ver­tido en un esplén­dido nego­cio, en el cual par­ti­ci­pan y se lle­van mag­ní­fi­cos divi­den­dos varias indus­trias y empre­sas, aun­que es la FIFA la que se lleva la mayor parte.

¿Cuá­les indus­trias y empre­sas par­ti­ci­pan?

Las indus­trias y empre­sas de trans­porte aéreo y terres­tre, los medios de comu­ni­ca­ción, prin­ci­pal­mente las tele­vi­so­ras, la hote­lera, la res­tau­ran­tera, las agen­cias de via­jes y las pri­va­das de segu­ri­dad, etc.

No todas se lle­van el mismo por­cen­taje de uti­li­da­des, pero todas sacan su tajada del nego­cio de la máxima justa fut­bo­lera.

En esta copa, no todas las cla­ses socia­les mexi­ca­nas podrán dis­fru­tar en vivo de los par­ti­dos en los esta­dios donde se juga­rán. Los pre­cios de los bole­tos son inal­can­za­bles para millo­nes de faná­ti­cos y afi­cio­na­dos al fút­bol.

Millo­nes de segui­do­res del fút­bol nos ten­dre­mos que con­for­mar con ver algu­nos par­ti­dos por tele­vi­sión, sin tener que pagar­los, por­que la mayo­ría de los par­ti­dos ten­drán un pre­cio para poder ser vis­tos por algún canal de tele­vi­sión.

Esto no suce­dió en 1970 ni en 1986. Cuando la Copa Mun­dial toda­vía no era el ape­ti­toso nego­cio que es ahora.

Recuerdo que en el pasado se decía que el fút­bol ser­vía, cuando menos en México, para el desahogo de las masas. Des­co­nozco si en el pre­sente se siga con­si­de­rando así, aun­que en este mun­dial las masas segui­re­mos la copa por tele­vi­sión abierta, la res­trin­gida cuesta y nada barato.

Con­fío en que, para este día, el inau­gu­ral de la Copa del Mundo de fút­bol, no se den todas las mani­fes­ta­cio­nes anun­cia­das desde hace días o sema­nas atrás, las que opa­ca­rían la fiesta que tiene inte­re­sa­dos a millo­nes de per­so­nas en todo el mundo.

Con­fío en que las obras pro­gra­ma­das para hacer una mejor fiesta fut­bo­lís­tica estén ter­mi­na­das y no afec­ten su buen desa­rro­llo. A final de cuen­tas esas obras se que­da­rán, donde se cons­tru­ye­ron o remo­de­la­ron, al ser­vi­cio de la pobla­ción.

Con­fío en que la Selec­ción Mexi­cana, ayu­dada por los aco­me­di­dos del nego­cio del fút­bol, haga un buen papel que per­mita que los áni­mos socia­les no se des­bor­den y com­pli­quen más la situa­ción polí­tica que está viviendo nues­tro país.

Con­fío tam­bién en que las expec­ta­ti­vas eco­nó­mi­cas anun­cia­das para esta justa depor­tiva se cum­plan en buena medida. Por­que hasta el lunes, día en que escribo esta cola­bo­ra­ción, las tres ciu­da­des sedes no se veían des­bor­da­das de los millo­nes de turis­tas pre­vis­tos.

Con­fío en que se con­so­lide la estra­te­gia anun­ciada por la Fede­ra­ción Mexi­cana de Fut­bol (FMF), para que este deporte, a par­tir de esta justa mun­dia­lista, for­ta­lezca comu­ni­da­des, amplíe opor­tu­ni­da­des y genere pro­ce­sos de inclu­sión en nues­tro país.

Debo con­fe­sar que desde hacía varias déca­das que no me aper­so­naba en un esta­dio de fút­bol, hasta hace unos meses que me aven­turé asis­tir al esta­dio Cen­te­na­rio de Cuer­na­vaca, para ver el par­tido de fút­bol feme­nil entre Cruz Azul con­tra Pachuca.

Ese encuen­tro me resultó entre­te­nido, lo único malo fue­ron los altos pre­cios de los pro­duc­tos que se ven­dían en el inte­rior del esta­dio. Con­si­dero que son pre­cios fuera del alcance del bol­si­llo de la afi­ción que acude a ver esos par­ti­dos.

En fin, la justa mun­dia­lista hoy comienza, por pri­mera vez habrá afi­cio­na­dos al fút­bol de pri­mera, los que asis­tan a los esta­dios Ciu­dad de México, Ciu­dad de Mon­te­rrey y Ciu­dad de Gua­da­la­jara, y los afi­cio­na­dos y segui­do­res de segunda, lo que vere­mos los par­ti­dos por tele­vi­sión abierta.

Comen­ta­rios para tomar en cuenta.

El jue­ves de la semana pasada me encon­tré, a mi amigo José Her­nán­dez Sal­gado, quien fuera des­ta­cado ser­vi­dor público en los tres ámbi­tos de gobierno y con­se­jero de renom­bra­dos polí­ti­cos como Rodolfo Bece­rril Straf­fon (DEP), José Cas­ti­llo Pombo, tam­bién finado, Samuel Palma César y Gui­llermo del Valle Reyes, entre otros; se dijo lec­tor de esta columna y me hizo algu­nos comen­ta­rios dig­nos de tomar en cuenta como temas de este espa­cio. ¡Gra­cias Pepe!

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.