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Pasado y Presente: Dos temas, dos

Arturo Serrano Rodríguez

El miér­co­les de la semana pasada acepté la invi­ta­ción de mi amigo Car­los O. Mora­les para par­ti­ci­par en su pro­grama “Pro­ta­go­nis­tas de la polí­tica”, creo que es la sexta oca­sión que lo hago, esta vez el perio­dista desde 1987, me pidió que abor­dá­ra­mos dos temas con­si­de­ra­dos de actua­li­dad noti­ciosa.

El pri­mero de ellos fue la reciente auto­ri­za­ción por parte del Gobierno del Estado para un incre­mento a la tarifa del trans­porte público, una deci­sión guber­na­men­tal que causó con­tro­ver­sia entre los dis­tin­tos sec­to­res socia­les de la enti­dad.

El prin­ci­pal des­con­tento, se ha dado entre la pobla­ción que regu­lar­mente hace uso del trans­porte público, por­que es muy cierto que les afec­tará, sus de por sí mer­ma­das con­di­cio­nes eco­nó­mi­cas, la nueva tarifa de 13 pesos, lo que repre­senta un incre­mento de tres pesos.

Cuando Car­los me pidió mi opi­nión al res­pecto, tuve que con­fe­sar que, para mí, era nece­sa­ria un alza a la tarifa, aun­que yo con­si­dero que dos pesos eran más que bue­nos para los con­ce­sio­na­rios del trans­porte y, al mismo tiempo, no hubie­ran repre­sen­tado una carga tan pesada para los usua­rios.

Por qué opino que sí era nece­sa­rio un incre­mento al costo del pasaje urbano, pues por­que esta­mos en una época en que la infla­ción no cede y, de acuerdo con estu­dios espe­cia­li­za­dos, todos los pro­duc­tos y mer­can­cías están teniendo un aumento en sus pre­cios.

Un ejem­plo, el domingo pasado un dia­rio de cir­cu­la­ción nacio­nal publicó que el jito­mate acu­mula un enca­re­ci­miento de 126 por ciento, lo que, según la secre­ta­ría de Hacienda explica el 90% de la infla­ción en el año.

Espe­cia­lis­tas comen­tan que el pre­cio del jito­mate al con­su­mi­dor se ha dupli­cado y que el dié­sel y fer­ti­li­zan­tes tam­bién enca­re­cen el fruto. Lo cierto es que en cua­tro meses la hor­ta­liza ha dupli­cado su pre­cio.

Pero no nada más el jito­mate ha incre­men­tado su pre­cio, yo mismo me doy cuenta como otros pro­duc­tos suben costo, de repente el limón, el mango, el mamey, la man­zana, fru­tas que yo con­sumo y que por eso com­pró regu­lar­mente.

En estos días tam­bién com­probé que la leche que com­pro, incre­mentó su pre­cio en dos pesos cin­cuenta cen­ta­vos, al pasar de 47 a 50.50 pesos; igual­mente un suple­mento ali­men­ti­cio se incre­mentó de 66 a 70 pesos. En estas subi­das de pre­cio, nadie repe­la­mos públi­ca­mente.

Enton­ces si todo está subiendo, ¿por qué la tarifa del trans­porte público no debe­ría de subir? A los con­ce­sio­na­rios tam­bién todo les sale más caro: las refac­cio­nes, los adi­ti­vos, las llan­tas, las repa­ra­cio­nes de los auto­mo­to­res, etc.

Es de reco­no­cerse tam­bién que el gobierno esta­tal intenta, con una serie de medi­das, atem­pe­rar el impacto nega­tivo que ten­drá el incre­mento en las tari­fas del trans­porte público en las cla­ses socia­les más nece­si­ta­das.

En el pro­grama de Car­los no lo comenté, pero este espa­cio es pro­pi­cio para dejar de mani­fiesto que voces muy reco­no­ci­das en el aná­li­sis eco­nó­mico nos dejan entre­ver un futuro mediato con muchas com­pli­ca­cio­nes.

Al res­pecto, el fin de semana estuvo cir­cu­lando en redes socia­les una con­fe­ren­cia ofre­cida por el Dr. Pedro Aspe, quien fuera secre­ta­rio de Hacienda y Cré­dito Público (SHyCP), en el sexe­nio de Car­los Sali­nas de Gor­tari, deno­mi­nada “Comen­ta­rios sobre la evo­lu­ción de la Eco­no­mía

Mexi­cana”.

Con el con­te­nido de la con­fe­ren­cia, muchas per­so­nas pue­den estar de acuerdo y muchas otras no, pero al ser Aspe Arme­lla el expo­si­tor se tiene que tomar en cuenta lo dicho por alguien que goza del reco­no­ci­miento inter­na­cio­nal en su mate­ria.

Aspe hace un diag­nós­tico macroe­co­nó­mico divi­dido en cua­tro pun­tos:

I Défi­cit Pre­su­pues­tal Estruc­tu­ral­mente Alto. El aumento des­me­dido del gasto corriente ha des­pla­zado la inver­sión pro­duc­tiva.

II Deuda Pública Alta y Cre­ciente. México se acerca peli­gro­sa­mente al umbral del 60% en la rela­ción Deuda / Pro­ducto Interno Bruto (PIB).

III Cre­ci­miento Eco­nó­mi­ca­mente Bajo. El PIB per cápita y la pro­duc­ti­vi­dad son nega­ti­vos, arras­tra­dos por una inver­sión insu­fi­ciente.

IV Con­clu­sio­nes. La caída estruc­tu­ral hacía el estan­ca­miento eco­nó­mico.

Con­si­dera que “Las finan­zas públi­cas se dete­rio­ran gra­ve­mente por la falta de inver­sión física y el gasto infle­xi­ble”.

Señala que: “La deuda se enfila a per­der el grado de inver­sión en 2026, ahu­yen­tando capi­ta­les y enca­re­ciendo el cré­dito”.

Y con­cluye: “Resul­tado Final: Estan­ca­miento Per­ma­nente. El PIB por cápita se con­so­lida por debajo de nive­les de 2018 debido al colapso de inver­sión y la pro­duc­ti­vi­dad nega­tiva”.

Del otro tema, comen­taré en mi siguiente cola­bo­ra­ción.

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Sobre el autor

Arturo Serrano Rodríguez