En la parte 1 nos quedamos que empezaron los cambios en el gobierno de Morelos y en la Delegación Estatal del ISSSTE, por Jorge Carrillo Olea entró Jorge Morales Barud, y por Emilio González Anguiano entraría Ignacio Medina Bellmunt, respectivamente.
La construcción del ahora Hospital Regional “Centenario de la Revolución Mexicana”, se iniciaría y pronto se empezaría a ver la majestuosidad de la obra hospitalaria, con esta arrancarían otras grandes construcciones como la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata (UTEZ).
Se agregarían la Central de Abastos en el Desarrollo Industrial Emiliano Zapata, así como desarrollos inmobiliarios cercanos a estas obras “ancla”, que permitieron el vertiginoso crecimiento poblacional y comercial de esa parte del municipio zapatista.
Es importante destacar que la obra se vio interrumpida por varios años debido a un conflicto legal y los delegados estatales del ISSSTE, Ignacio Medina, Gustavo Pelayo, Emilio Trinidad Saldívar, Sergio Valls Esponda y Perla Díaz de Ita, movieron sus contactos para desatorar el problema y continuar la construcción que estaba en “obra negra”.
Por fin, un día estando en la presidencia de México, Felipe Calderón Hinojosa, en la dirección general del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes Linares, y en la delegación estatal, Alberto Assad Ávila, se reanudó la obra, ante el regocijo de la derechohabiencia morelense y de la FSTSE, SNTE y FEDESSP en Morelos, que también habían hecho su máximo esfuerzo.
El proyecto avanzó de manera inmediata, dando paso a los procedimientos administrativos de licitación para la construcción, así como la remodelación y adecuación de diversas áreas del hospital.
La delegación estatal, en un trabajo coordinado con los directores de las áreas involucradas del ISSSTE, y con los directores y subdirectores del Hospital General “Dr. Carlos Calero”, Clínica Hospital “Dr. Rafael Barba Ocampo” de Cuautla y Clínica de Medicina Familiar de Jojutla, asignó tareas específicas para supervisar y verificar que la ejecución de los contratos se realizara de forma oportuna y conforme a lo establecido.
Al mismo tiempo, las áreas médica y administrativa delegacional, cada martes participaban en reuniones nacionales con las direcciones involucradas, donde se revisaban los avances de la obra y, simultáneamente, se gestionaba la adquisición de equipo médico, instrumental y administrativo, con el objetivo de que el hospital fuera equipado de inmediato a la conclusión de su construcción.
Los que participaron y vivimos esos tiempos, sabemos que fueron meses de intenso trabajo, con actividades en la CDMX y en Morelos, en un contexto donde se construían proyectos hospitalarios similares en Michoacán y EdoMex.
La relación de colaboración entre las tres delegaciones permitió compartir experiencias, resolver obstáculos administrativos y fortalecer el trabajo institucional.
No se puede omitir el apoyo del gobernador Marco Antonio Adame Castillo y del presidente municipal de Emiliano Zapata, en ese tiempo, para el avance de la obra hospitalaria tan necesaria para la derechohabiencia de Morelos y estados vecinos; así como del Lic. Antonio Riva Palacio, ya como ex gobernador de Morelos, quien siempre impulsó la obra con sus amigos Manuel Aguilera, José Antonio González y amiga Socorro Díaz.
Durante el proceso, se recibieron las visitas de supervisión del director general del ISSSTE y del director médico, lo que incentivó tanto a las empresas contratistas como a los servidores públicos a mantener el proyecto como una prioridad institucional.
Un aspecto significativo para destacar fue el compromiso del personal de la delegación estatal, que sabedores de la limitación de recursos para labores de limpieza, en una jornada previa a la inauguración, tanto trabajadores de confianza como de base, de forma voluntaria y solidaria, nos organizamos para limpiar diversas áreas del hospital.
La contratación del personal se hizo con un alto nivel de profesionalismo, mediante un proceso conjunto entre sindicato, autoridades médica y administrativa de nivel central y la delegación. Esto incluyó evaluaciones curriculares, psicométricas y psicológicas, logrando integrar un equipo altamente calificado.
El Hospital Regional “Centenario de la Revolución Mexicana”, fue inaugurado por el entonces presidente de la República, Felipe Calderón, el 10 de febrero de 2010, consolidándose, desde entonces, como una obra histórica que ha beneficiado a la derechohabiencia morelense y de otras entidades como Guerrero, Oaxaca, Estado de México, Puebla, Ciudad de México, Tabasco y Chiapas, al funcionar como un hospital de alta especialidad.
En esa inauguración estuvieron Miguel Ángel Yunes, Marco Antonio Adame, Alberto Assad, Verónica Solano y cientos de personas más. Faltaron los iniciadores de la obra: Manuel Aguilera, Jorge Carrillo y Emilio González.
Se le invirtieron 1,100 millones de pesos y de inicio contó con una plantilla de 600 plazas autorizadas de médicos, enfermeras, paramédicos y administrativos, a los que se sumaron 1,800 trabajadores del Hospital General “Dr. Carlos Calero Elorduy”.
Este proyecto permanecerá, sin duda alguna, como un ejemplo de coordinación institucional, compromiso social y vocación de servicio en beneficio de la salud pública en México.