PARTICIPACIÓN. En Morelos, la participación ciudadana sigue siendo un reto pendiente que exige reflexión colectiva.
No basta con señalar fallas, es necesario asumir responsabilidades.
La vida pública no se construye solo desde las instituciones, sino desde la acción cotidiana de una ciudadanía informada y comprometida con su entorno.
Participar no es únicamente votar, también implica organizarse, cuidar los espacios comunes y exigir que la ley se cumpla sin excepciones ni privilegios.
La cultura de la legalidad empieza en lo cotidiano: respetar normas básicas, rechazar la corrupción y actuar con honestidad.
Cuando la ley se percibe opcional, el tejido social se debilita.La impunidad genera desconfianza y normaliza prácticas que dañan a la comunidad.
Morelos necesita ciudadanía activa, dispuesta a involucrarse, a vigilar el ejercicio públicoy a construir soluciones.
La corresponsabilidad es clave: autoridades transparentes y ciudadanos participativos. Solo así se fortalecen la confianza y la convivencia. La legalidad no se impone, se aprende y se practica.
PRECISAN. El Centro Morelos de la SICT prepara el proyecto ejecutivo del distribuidor en la zona norte, que en realidad será un entronque para la población en general, sin etiquetas para un sector exclusivamente.
Se cuenta con un presupuesto de alrededor de los 470 millones de pesos, para este entronque que tendrá un piso superior.
