¿QUÉ MAS? ¿Acaso hace falta más esfuerzo de autoridades para que las personas acudan a vacunarse? Al parecer no, solo que a los ciudadanos les vale un cacahuate.
Si bien es cierto que rezagados acuden por su dosis, también hay una parte de la población que desdeñan la vacuna; a pesar de que todos tenemos un conocido, un amigo, un familiar que falleció víctima de COVID-19, nos sigue valiendo.
Ahora, los módulos de vacunas están en todos lados; aquí en Morelos, los podemos encontrar en cada esquina del centro de Cuernavaca; en plazas comerciales, en estacionamientos y hasta en la Catedral.
La desidia sigue, y junto con la pereza y la incredulidad forman parte del por qué una parte de la población no acude por su dosis.
Veremos qué pasa, pero la enfermedad no ha terminado.
NO SE VE. Mientras los problemas aquejan en las colonias populares, por falta de alumbrado público, agua potable, basura, terrenos con maleza, baches, coladeras rotas e infinidad de problemas, el edil fifí no ve nada.
Así es, el alcalde José Luis Urióstegui Salgado nos salió fifí, de la realeza, pues. Solo se le ve atendiendo a sectores como los cronistas, intelectuales y otros grupos que también son importantes para la economía de la capital, pero que bien pueden esperar.
El edil fifí gusta de las buenas tomas en la foto para el ‘feis’, en donde apuesta por ser popular, olvidando a los que le dieron la confianza al depositar su voto en las urnas. Al tiempo veremos cómo transita en su popularidad, porque varios grupos necesitados ya se cansaron.
El circuito del ALM. La problemática sigue y nadie puede acabar con el problema de ambulantaje en la zona de ‘Los Caballitos’ del mercado ‘Adolfo López Mateos’, lugar que ha cobrado vidas de peatones que tienen que transitar por el arroyo vehicular. Ahí al que le quedó grande es a Luis Anguiano Torre, ya le diremos por qué.
Por: E. Zapata