VIGILANCIA.
El tema de las cuotas voraces que los concesionarios de rutas quieren aplicar a sus choferes debe ser objeto de vigilancia, tal y como lo anunció ayer Movilidad y Transporte.
Los “taches” que tiene el transporte público en Morelos no sólo provienen de aquellos que conducen diariamente las rutas, sino de los que están detrás de estos.
Ya se esperaba que los dueños de las concesiones serían los más beneficiados con el aumento del costo del pasaje, pero lo que algunos pretenden hacer ya es un abuso.
Es obvio que sus carteras se pondrán más gordas, pero no puede ser a costa de mantener a los choferes en pésimas condiciones laborales, con los mismos ingresos y sin seguir gozando de las prestaciones más básicas.
Subirle hasta un 50% a la cuenta diaria, tal como lo denunciaron varios operadores de diferentes rutas, es de plano una grosería.
Y no sólo por el hecho tal cual, sino porque además, tampoco cumplieron con la modernización de las unidades a la que se habían comprometido muy puntualmente cuando estaban pidiendo el aumento.
No compran nuevas unidades, tampoco le dan mejores condiciones a sus choferes y todo el beneficio lo quieren para ellos... ¡No, pues qué padre!
La buena noticia es que las autoridades estatales ya pusieron manos a la obra y advirtieron que estarán al pendiente de que estos abusos no sean consumados.
Bien por estas medidas, no se puede tener concesionarios “ricos” con unidades y choferes “pobres”.
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