TRATO DIGNO Y SEGURO.
Una de las quejas más recurrentes de los usuarios del transporte público, no sólo en Morelos, en todo el país, es el trato despectivo que reciben de los operadores.
Los principales afectados son los adultos mayores y personas con discapacidad, a quienes muchas veces les niegan descuentos o hasta el servicio.
Independientemente de la modernización de las unidades, a la que se habían comprometido los líderes transportistas para que les autorizaran el aumento al pasaje, está el factor humano de los choferes.
Es razonable que las nuevas rutas tarden un poco en llegar, ya que hablamos de una fuerte inversión económica, sin embargo, dar un trato digno a los pasajeros es algo que se debe y se puede hacer de inmediato.
Resulta extraño que los concesionarios del transporte no vean este tema con mentalidad de empresarios. Entre mejor servicio ofrezcan a la ciudadanía, más ingresos pueden generar.
Si tuvieran unidades en buenas condiciones, limpias, con buenos asientos y choferes amables, pocos serían los cuestionamientos sobre el aumento al costo del pasaje.
Sin embargo, la realidad es que seguimos viendo choferes malencarados, que conducen como si fueran a recibir herencia y traen la música a todo volumen o la ruta como si fuera antro de mala muerte.
Como usuarios, no es nada descabellado pedir un trato digno. Al final de cuentas, es un servicio por el que se está pagando, no es un favor que los transportistas le hacen al ciudadano.
