TRABAJO DE LIMPIEZA.
El Operativo Enjambre que arrasó con varios funcionarios municipales de la zona oriente, entre ellos el presidente municipal de Cuautla, fue el primer paso para sanear la vida política en esa región de la entidad.
Sin embargo, cortar las “frutas podridas” no significa que ya se acabó con la plaga que está envenenando este árbol que se llama Morelos, a cuya sombra vivimos todos nosotros.
Autoridades estatales y federales han estado extendiendo las acciones de seguridad como parte del Plan Cuautla, sin embargo, no todo el trabajo parte de estas instancias, ya que mucho radica en el propio municipio, al igual que en Atlatlahucan y Temoac, que recientemente fue sacudido por el asesinato de su alcalde y la detención de la presidenta del Sistema DIF Municipal.
Actualmente, el ayuntamiento de Cuautla tiene 11 denuncias por presuntos desvíos de recursos que se habrían realizado durante la gestión de Jesús “N”.
En casos como este no se puede aplicar el dicho “ahogado el niño, a tapar el pozo”, no puede haber omisión de la nueva autoridad municipal, al contrario, deben ser ellos mismos los que impulsen estas denuncias para que el saqueo no quede en la impunidad.
Por ahora, lo que se ve es que el nuevo alcalde es precisamente lo que quiere hacer, destapar por completo la cloaca y no solapar lo que hizo su antecesor.
Ya veremos en dónde terminan estas denuncias porque es imperativo que los ciudadanos vean una justicia real cuando se trata de gobiernos corruptos. Ya no se puede quedar en el “los de antes robaban más” y ya.
Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.