TAXISTAS.
Que en Cuernavaca y Jiutepec se roben cuatro taxis al día no es solo una estadística; es el retrato de dos municipios donde la prevención del delito parece haber tomado vacaciones permanentes.
Resulta preocupante que el 60 por ciento de estos robos se concentre en un solo modelo: el Tsuru. Esto nos dice que la delincuencia tiene perfectamente estudiado el mercado de las autopartes y la vulnerabilidad de estos vehículos, y que las autoridades municipales están fallando en lo más básico.
El taxi es el sustento de miles de familias morelenses; cada unidad robada es un patrimonio destruido y una herramienta de trabajo que termina, muy probablemente, alimentando la impunidad en algún deshuesadero clandestino.
OMISIONES.
Regidores de Morena denunciaron la grave omisión del Ayuntamiento de Cuernavaca para regularizar y clausurar “giros rojos” en la Avenida Universidad. Advierten que se mantiene en riesgo constante a la comunidad estudiantil ante la proliferación de negocios irregulares.
Describen que la zona se ha convertido en un punto crítico donde se han registrado incidentes de violencia, particularmente contra mujeres.
Cuestionan la inacción municipal pese a los operativos que la autoridad dice realizar. Señaló que los niveles de ruido y los horarios de operación violan cualquier reglamento, afectando a los vecinos.
Critican la falta de un padrón confiable de establecimientos con venta de alcohol, acusan que las dependencias municipales encargadas entregan cifras contradictorias. Esta problemática, añaden, no es exclusiva de la zona norte, se repite en Flores Magón, Tulipanes y La Barona.