¿RESCATE?
El concurso “Cuernavaca Florece” prometía rescatar el paisaje urbano de la eterna primavera, pero terminó marchitado por la sospecha.
Que el proyecto ganador de los 20 mil pesos, titulado “Sendero entre piedras”, haya sido firmado por Yoel Urióstegui, sobrino del alcalde capitalino, enfrió de inmediato el ánimo entre los participantes y los asistentes.
Más allá de la estética floral, lo que hoy se marchita es la transparencia: más de 20 participantes invirtieron tiempo y dinero confiando en la imparcialidad de un certamen del que hoy se desconocen los integrantes del jurado y las reglas para evitar el obvio conflicto de interés.
En el Ayuntamiento insisten en guardar silencio, olvidando que los parques públicos no son jardines familiares y que la confianza ciudadana no retoña tan fácilmente. Al final, el “Sendero entre piedras” resultó ser, más bien, un camino directo al sospechosismo.
CUIDADO.
Los defraudadores no descansan y en Morelos el truco de los “talladores” de tarjetas ya escaló al tercer lugar de quejas ante la Condusef, sumando más de mil 500 reclamaciones en el primer trimestre.
La operación es tan simple como efectiva: una distracción, un supuesto “buen samaritano” que ofrece ayuda en el cajero automático, el cambiazo de plástico y adiós a la quincena.
Urge que las instituciones bancarias refuercen la vigilancia en sus islas de cajeros, pero sobre todo, que el usuario aplique la de “desconfiar por sistema”: ni aceptar ayuda de extraños ni perder de vista el plástico.
