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Palacio de Cortés: Fuera de control

FUERA DE CONTROL.

Una mani­fes­ta­ción que pin­taba para ser legí­tima y pací­fica ter­minó en un acto que cla­ra­mente podría ser cali­fi­cado como van­da­lismo, total­mente injus­ti­fi­ca­ble de parte de quie­nes se dedi­can a edu­car a las nue­vas gene­ra­cio­nes.

La lucha por los dere­chos labo­ra­les y una pen­sión digna es válida y debe­ría de ser apli­ca­ble para todos los tra­ba­ja­do­res, no sólo para aque­llos que per­te­ne­cen al magis­te­rio.

Sin embargo, actos de vio­len­cia como los que se vie­ron ayer en Cuer­na­vaca ter­mi­nan des­vir­tuando por com­pleto una exi­gen­cia que debe­ría ser apo­yada de manera uná­nime por la ciu­da­da­nía.

Por­que sí, ayer hubo van­da­lismo y quien diga que no, es por­que de plano tiene una venda en los ojos. Sí hubo des­tro­zos frente a Pala­cio de Gobierno y sí arro­ja­ron cohe­tes al inte­rior del recinto.

En redes socia­les las reac­cio­nes fue­ron muy diver­sas, pero la mayo­ría de las opi­nio­nes coin­ci­día en que resulta impen­sa­ble que los maes­tros, aque­llos a los que encar­ga­mos la edu­ca­ción de nues­tros hijos, se com­por­ten como viles porros.

Ade­más, cabe seña­lar que la pro­ble­má­tica no se ate­rriza pre­ci­sa­mente en el ámbito esta­tal, ya que son dis­po­si­cio­nes que se toma­ron a nivel fede­ral.

Luego enton­ces... ¿Hay razón para ejer­cer pre­sión con las auto­ri­da­des esta­ta­les de esta manera?

Curioso tam­bién es que la Coor­di­na­dora Nacio­nal de Tra­ba­ja­do­res de la Edu­ca­ción se lance a las calles, no sólo en More­los, a días de que comience el Mun­dial, a sabien­das que los dis­tur­bios no dan una buena ima­gen cuando el reflec­tor inter­na­cio­nal está puesto en México.

Sobre el autor

Ezapata
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