ES TIEMPO.
La actual situación jurídico-política en algunos municipios deja ver lagunas en la legislación ante situaciones de ausencia de gobernantes municipales.
La estabilidad y la gobernabilidad en Morelos no pueden estar sujetas a los vaivenes jurídicos o políticos de quienes los encabezan.
La reciente captura y vinculación a proceso del alcalde de Cuautla, sumada a las revisiones de suplencias que el Congreso del Estado para Atlatlahucan y Tlalnepantla, coloca a la administración pública municipal en un escenario de vulnerabilidad.
Cuando un vacío de poder se asoma, la ciudadanía es la primera en pagar los platos rotos. La parálisis administrativa, la incertidumbre en los servicios públicos y, de manera más crítica, el debilitamiento de las estrategias de seguridad local son riesgos latentes que ninguna demarcación se puede permitir.
El anuncio del Gobierno del Estado sobre mantener la gobernabilidad en la zona oriente es un paso necesario, pero la solución de fondo y a largo plazo está hoy en la cancha del Congreso.
FISCALIZACIÓN.
La Comisión de Fiscalización del INE informó que la magnitud del próximo proceso implicará fiscalizar entre 25 mil y 35 mil candidaturas a nivel nacional, lo que representa “un reto muy importante que exige reforzar capacidades humanas, técnicas y tecnológicas”.
La fiscalización debe adaptarse a nuevas dinámicas, como el crecimiento de la propaganda digital, el uso de IA y la sofisticación de los esquemas de financiamiento.
