Al final, las vacaciones “eternas” se quedaron en el sueño de los estudiantes y en pura polémica a nivel federal en la política.
A pesar de que Mario Delgado estuvo insistiendo durante el fin de semana que ya era un hecho la aprobación de la propuesta y que todavía ayer la estuvo defendiendo, al final no pasó.
Las primeras justificaciones que se tomaron en cuenta cuando se inició todo fueron la ola de calor que azota a varios estados y el Mundial de Futbol. Ayer también se dijo que las últimas semanas, los estudiantes prácticamente sólo van a calentar las bancas.
Si bien el tema para los estudiantes pudo hacer sido muy bien aceptado, se anunció sin tener en consideración las implicaciones que tendría en las familias en general, ya que implicaba que debían ajustar sus rutinas.
Lo mencionado ayer pone un tema sobre la mesa: la necesidad de que las escuelas mantengan las actividades hasta el último día del ciclo.
Si en la actualidad se considera que esas últimas semanas prácticamente son tiempo perdido, entonces se deben realizar modificaciones en las actividades para garantizar que las clases sean efectivas hasta el último día.
Considerando la necesidad de mejorar la preparación académica de los estudiantes en México, no es nada descabellado que se tengan clases reales, no sólo de presencia, durante todos los días que marque el calendario escolar.
Si los maestros tienen que trabajar en la descarga administrativa, entonces podrían hacerlo después de que concluyan las clases y trabajar como miles de mexicanos lo hacen durante este periodo.