Temixco, Morelos.- La pasión por el futbol no conoce fronteras. El futbolista Oliver Naranjo, colombiano radicado en Morelos, vive el Mundial 2026 con el corazón dividido entre la Selección Colombia y el Tricolor, al que ya siente como propio tras varios años de vivir en tierras morelenses.
Naranjo llegó a México en 2016 después de recibir una oportunidad para probarse con el Club Celaya. Tras continuar su carrera en Bolivia, regresó al país y durante la pandemia decidió establecerse en Morelos, entidad que, asegura, le recordó de inmediato a su tierra natal por el clima, la calidez de la gente y la pasión por el balompié.
“Uno se enamora de México. Ya me siento un mexicano más y le hago fuerza tanto a Colombia como a México”, expresó en entrevista exclusiva con Diario de Morelos.
El futbolista Oliver Naranjo y el negocio de las talachas
Actualmente, Oliver se dedica a jugar “talachas” (futbol amateur pagado) en distintos estados del país, aunque afirma que el nivel competitivo en Morelos fue determinante para quedarse a vivir aquí.
El colombiano destacó que el futbol amateur morelense tiene una exigencia poco común que atrae a exprofesionales. Aseguró que ha jugado en Puebla, Toluca, Pachuca, San Luis y Guerrero, pero considera que en Morelos existen jugadores de gran nivel técnico, lo que obliga a mantenerse siempre en forma.
Morelos supera el nivel de otros estados del país
“Aquí hay muy buenos jugadores y te exigen estar a un nivel alto de competencia”, comentó el mediocampista sudamericano al evaluar las ligas locales de los municipios.
Esa competitividad, sumada al ambiente cálido de los municipios morelenses y a las amistades que fue construyendo en las canchas de futbol, terminaron por convencerlo de dejar la Ciudad de México y radicar definitivamente en el estado.
Ahora, desde su hogar en Temixco, sigue cada partido del Mundial 2026 con la playera verde bien puesta, esperando que los ciudadanos mexicanos y sus paisanos colombianos avancen a las rondas finales de la competencia.