CUERNAVACA, MORELOS .- La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), a través de su representante en el Estado, indicó que los inventarios de autos en tienda podrían normalizarse en 2023, con lo que los clientes que están en lista de espera para comprar un auto nuevo, finalmente lo puedan adquirir y llevarlo a casa.
Iván Elizondo Cortina dijo al respecto que esto se debe a que cada vez se ha normalizado más el flujo de chips o semiconductores destinados a la industria automotriz, que durante la emergencia sanitaria por la pandemia del COVID-19, registró una de sus peores crisis de abastecimiento en el mundo, por las restricciones que se impusieron al mercado internacional.
Agregó que a esto, se sumó el tema de la guerra entre Ucrania y Rusia, que también ha afectado fuertemente al mercado internacional, por lo que la escasez de autos en tienda fue un asunto multifactorial que, afortunadamente empieza a regularizarse, señaló.
“Hoy se está empezando a normalizar el tema de la logística internacional, que impactó al sector automotriz, por un proceso a nivel mundial y esperemos que esté completamente estabilizado el próximo año”, declaró.
Recordó que a principios de 2022, los inventarios de las agencias de autos estaban vacíos y el tiempo de espera que alguien pudiera adquirir uno llegó a ser de diez meses o más.
Las automotrices se vieron obligadas a elegir a cuáles modelos dar prioridad en sus líneas de producción, y a cuáles no, para atender más rápido la demanda que empezó a tener el mercado con el inicio de la reactivación de la economía en general.
Hasta el pasado mes de agosto, representantes de Toyota en México, afirmaron que la espera seguiría siendo de hasta diez meses, pero para finales de año, y con base en las proyecciones de la misma industria, Iván Elizondo considera que con la estabilización del mercado, el tiempo se ha reducido y durante el primer trimestre del próximo año, las armadoras podrían ponerse al corriente.
ESTO PASÓ
Desde principios de 2021, las grandes fabricadoras de autos empezaron a enfrentar el desabasto de insumos, no solo de semiconductores, sino también de resinas y plásticos, por la tormenta invernal en Texas, Estados Unidos, que afectó el suministro de gas a las armadoras en ese país.
Poco tiempo después, el tráfico marítimo a través del Canal de Suez se desquició por el portacontenedores que se atoró y bloqueó el paso por semanas, a lo que se sumó un incendio de una planta de chips en Japón.
Por: ANTONIETA SÁNCHEZ / [email protected]