CUERNAVACA.– Con la firme convicción de transformar el balompié juvenil en la entidad, fue presentado oficialmente el proyecto de la academia Next Generation, una iniciativa que busca romper los esquemas tradicionales de formación y establecer un puente directo hacia el profesionalismo.
En conferencia de prensa, el cuerpo directivo anunció que el punto de partida será la categoría Sub-17, la cual entrará en acción dentro de la Liga Nacional del Sector Amateur. Sin embargo, la meta no es meramente participativa: el objetivo institucional es obtener el ascenso a la Liga TDP (Tercera División Profesional) a corto plazo.
Liderazgo con experiencia
El proyecto camina bajo la tutela del profesor Alejandro Muñoz, un estratega cuya trayectoria en cuerpos técnicos profesionales y procesos de selecciones juveniles respalda la seriedad de la propuesta. Muñoz apuesta por una metodología de alto rendimiento alineada al futbol moderno, donde la táctica y la inteligencia deportiva son prioridades.
“Buscamos ofrecer una preparación integral. No solo es lo físico y técnico; trabajamos lo cognitivo para que el jugador tenga herramientas reales al enfrentar el entorno profesional”, se destacó durante la presentación.
Vitrina de talento
Uno de los pilares de Next Generation será el fogueo constante. La academia tiene contemplado un calendario de encuentros ante fuerzas básicas de clubes de Primera División y equipos de categorías superiores. Esta exposición directa frente a visores busca acortar la distancia entre el talento local y las grandes instituciones del país.
Con esta estructura, Morelos suma una alternativa sólida para sus jóvenes futbolistas, privilegiando un modelo de competencia real que no solo forma deportistas, sino aspirantes serios al éxito en el circuito profesional.
Next Generation no sólo apunta a la formación, sino a la proyección directa hacia el futbol profesional.
La academia contempla enfrentar a equipos de Tercera y Segunda División, así como fuerzas básicas, generando un roce competitivo real que prepare a los jugadores para escenarios de mayor exigencia.
Además, el proyecto incluye exposición ante visores y clubes, lo que abre oportunidades concretas para que los jóvenes puedan dar el salto al profesionalismo.
Aunque el arranque será con la categoría Sub-17, el plan a futuro incluye integrar jugadores desde los 8 hasta los 18 años, tanto en la rama varonil como femenil, consolidando una estructura de desarrollo a largo plazo.