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El negocio del juego en México: 5 millones de visitantes en los casinos y creciendo

Deportes
Más de 10 millones de visitantes para el año 2030
Más de 10 millones de visitantes para el año 2030

Aunque los casinos de ladrillo y mortero siguen llenándose cada día y el gasto por visitante sube, debajo de ese auge existe una corriente subterránea que socava el suelo que sostiene al imperio del juego presencial. 

El incremento de la conectividad, aun en zonas remotas de México, el surgimiento de nuevos casinos en linea y las preferencias renovadas por juegos casuales o torneos sin depósito están haciendo mella en el sector. A continuación, una mirada al fenómeno. 

Más de 10 millones de visitantes para el año 2030

La Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA) calcula que los casinos nacionales recibirán 10 millones de visitantes en 2030, el doble de los aproximadamente 5 millones anuales que se registraron en los últimos años. 

Sin embargo, el dato en el que ponen el ojo en la industria no es solamente la cantidad de personas que cruzan la puerta de los casinos, sino el gasto por jugador, que se ha incrementado desde los 320 a los 480 pesos mexicanos diarios, superando la inflación.

Este incremento tiene que ver con varios fenómenos que suceden en simultáneo, como la mejora en las opciones de juego disponibles en el país y el incremento del turismo.

El crecimiento de los juegos casuales y los torneos sin dinero

Uno de los informes tenidos en cuenta por la industria, el Informe de Tendencias de iGaming 2026 de un fabricante de software de casino, identifica a México (junto con Argentina) como el principal motor de crecimiento de juegos casuales en toda Latinoamérica, liderando tanto en volumen de transacciones como en diversidad de jugadores activos. 

Asimismo, los operadores destacan la preferencia de los jugadores regionales por los torneos sociales gratuitos. Estos formatos permiten a los jugadores competir por premios sin apostarlo todo en una sola mano. 

El modelo de juego social reduce la barrera de entrada para nuevos usuarios, fideliza a quienes ya juegan y construye comunidad en torno a las plataformas, lo cual les garantiza rentabilidad futura.

Para los jugadores, es una forma de experimentar con riesgos bajos y reemplazar, lentamente, las salidas a los casinos físicos, un dato preocupante para los permisionarios.  

Entretenimiento a gran escala y gasto incrementado

Sin embargo, el traspaso puede entenderse también como una expansión, dado que los operadores que entienden mejor el mercado de juegos mexicano ya no piensan en términos de casino físico versus plataforma online, sino que capitalizan el interés y lo canalizan a través de sistemas de entretenimiento donde ambas experiencias se complementan bajo un mismo sello de marca, tal como sucede en el mercado estadounidense.

Los hábitos cambian, pero también se complementan. Un jugador que va al casino el sábado por la noche puede ser el mismo que apuesta en su teléfono el martes a la hora del lunch. 

Juegos cada vez más parecidos a la dinámica de las redes sociales, con reglas simples y resolución rápida, hacen posible que el mismo veterano de los casinos experimente el juego o las apuestas en su versión acortada, a través de juegos rápidos y microapuestas.

Estas novedades permiten que la experiencia presencial pueda convivir con lo digital sin perder brillo. Para los operadores, este es un equilibrio que, bien gestionado, multiplica los ingresos por cliente.

En el caso de las apuestas deportivas, la preparación de antemano es clave, sobre todo en un año donde México será el epicentro de uno de los eventos más importantes a nivel global, el Mundial de Fútbol de la FIFA, con la presencia garantizada de la selección de fútbol local. 

El Mundial 2026 como centro de la atención de apuestas

En México, el fútbol es el deporte que elige el 64% de la población, según el barómetro de deportes elaborado por la consultora Nielsen. Esto lleva inevitablemente a pensar en las apuestas como un segmento importante del sector de juego. 

El 2026 se presenta como una oportunidad valiosa para el mercado, ya que la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey serán sedes mundialistas. Para la industria del juego, el dato va más allá del incremento del tráfico por el turismo, sino que se convierte en una posibilidad de hacer negocio de primer orden.

Los grandes eventos deportivos son motores probados de las apuestas online. La combinación de localía, presencia garantizada de jugadores nacionales y un acceso masivo a plataformas digitales podría generar un volumen de apuestas sin precedentes en el mercado mexicano.

Los operadores dan por hecho que el 2026 será un año récord y por eso se han preparado para recibir a los nuevos apostadores. Alianzas con procesadores de pago locales y una experiencia de usuario afinada son dos ejemplos de estos preparativos.

Faltan apenas semanas para el pitido que dará comienzo a una Copa del Mundo con 104 partidos y 48 seleccionados. Para los casinos y sitios de apuestas en México, la suerte está echada.