Milpa en Morelos: El secreto ancestral de los campesinos para sobrevivir a la crisis alimentaria

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Esta práctica ancestral fortalece de gran manera la producción de alimentos en la entidad. Campesinos y organismos académicos señalan que también ayuda a la biodiversidad y la conservación de semillas nativas.

Lejos de ser un cultivo exclusivo de maíz, la milpa funciona como un policultivo de origen mesoamericano

Cuernavaca.- El campo camina gracias a los saberes que se heredan de generación en generación. La milpa es uno de los sistemas agrícolas más importantes de Morelos al combinar maíz, frijol, calabaza y otras especies en una misma parcela.

Esta práctica ancestral fortalece de gran manera la producción de alimentos en la entidad. Campesinos y organismos académicos señalan que también ayuda a la biodiversidad y la conservación de semillas nativas.

Lejos de ser un cultivo exclusivo de maíz, la milpa funciona como un policultivo de origen mesoamericano. Integra principalmente maíz, frijol y calabaza, plantas conocidos por todos como la “tríada mesoamericana”.

Dependiendo de la región de Morelos, los productores también incorporan chile, jitomate y tomate de cáscara. Incluso aprovechan las bondades del amaranto, los quelites, las verdolagas y los quintoniles.

La ciencia detrás del campo en Morelos

La interacción entre estas especies permite aprovechar mejor el suelo, la humedad y la luz. El maíz sirve como soporte para el frijol, un proceso natural que ahorra inversión en infraestructura.

Por su parte, el frijol aporta nitrógeno directamente al terreno de siembra. Mientras tanto, la calabaza cubre el suelo y ayuda a conservar la humedad, reduciendo además las malezas dañinas.

En Morelos, el sistema se practica principalmente en zonas rurales y ejidales. Destacan los municipios de Ayala, Tepoztlán, Tlayacapan, Tetela del Volcán, Ocuituco, Yecapixtla y Zacualpan de Amilpas.

Otros puntos fuertes de producción son Hueyapan, Xoxocotla, Coatetelco, Miacatlán, Mazatepec, Puente de Ixtla, Jojutla y Tlaltizapán. La tradición sigue fuerte en los corazones de los ejidatarios.

Patrimonio biológico y cultural en riesgo

Su presencia es menor en municipios altamente urbanizados como Cuernavaca y Jiutepec. Así lo detalla la información más reciente de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario.

Investigaciones académicas realizadas en Morelos destacan que la milpa no sólo provee alimentos básicos. El sistema conserva los conocimientos de los campesinos y las prácticas de la comunidad.

De igual forma, protege las variedades de semillas adaptadas a las condiciones del clima local. Por ello, los especialistas consideran a la milpa como un patrimonio biológico y cultural del estado.

Mantener este sistema es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria en el territorio morelense. Es el verdadero motor de la identidad rural que nos define ante todo el país.