Un día como hoy, pero de 1986, la banda de trash metal, Metallica, editaba su tercer disco, que sentó nuevas bases en el género.
Nombrado por muchos como el mejor álbum de heavy metal de la década de 1980, Master of Puppets de Metallica fue un parteaguas en el género, que representó el paso definitivo para popularizarse en su época.
Metallica comenzó a grabar su tercer álbum en el otoño de 1985. En los mismos Sweet Silence Studios en Copenhague donde grabaron el segundo álbum: Ride the Lightning.
Master of Puppets cambió una percepción errónea que se tenía del heavy metal, ya que, si bien habían bandas que ya colaboraban con cadenas como MTV, el género todavía se sentía alejado de la escena popular de la industria musical de esos tiempos.
Fue un LP que no intentó seguir las tendencias establecidas, este álbum simplemente siguió la progresión natural de la curva evolutiva de la banda, produciendo un conjunto de canciones llamativas y diversas que simplemente resultaron más grandes, pesadas y trascendentes que sus predecesoras.
El momento más revelador del avance inminente de Metallica se produjo cuando Master of Puppets fue elegido “Álbum del Año” por los lectores de la revista Circus, que llegó a algunos de los fanáticos más jóvenes e impresionables.
De principio a fin, Master of Puppets fue un triunfo total, que mostró una cara diferente del speed metal, con riffs sorprendentes, letras cargadas de fatalidad y un sonido progresivo que le bastó a la banda para convertirse en referentes absolutos del heavy metal.
