Maestra gana demanda millonaria a ciudad por caída en banqueta defectuosa

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Justine Gurrola, una maestra de educación especial en Whittier, California, ha recibido una compensación de 7.5 millones de dólares (equivalente a aproximadamente 138.3 millones de pesos mexicanos, al tipo de cambio actual de 18.44 pesos por dólar) tras ganar una demanda contra la ciudad por negligencia en el mantenimiento de sus banquetas.

El caso, que se remonta a un accidente ocurrido en 2018, resalta los riesgos cotidianos que enfrentan los peatones debido a problemas estructurales en las vías públicas, como raíces de árboles que deforman el pavimento, un problema recurrente en esta localidad conocida por su arborización.

El incidente tuvo lugar el 25 de febrero de 2018 en el bloque 5900 de El Rancho Drive, en Whittier. Gurrola, quien en ese momento caminaba con su sobrino, tropezó con una sección elevada de la banqueta –levantada más de cinco centímetros por raíces de un árbol– y cayó de cara al suelo. Aunque intentó amortiguar el impacto con su brazo, el golpe fue severo. Según los detalles del juicio, la ciudad había recibido advertencias durante años sobre el daño causado por raíces de árboles en las banquetas, pero no implementó un sistema de inspección hasta dos años después del accidente, y solo porque su compañía de seguros lo exigió para renovar la póliza.

Las lesiones sufridas por Gurrola fueron graves y de largo alcance: fracturas en la muñeca, el codo y los huesos nasales; abrasiones en la rodilla; un corte profundo en el labio causado por un diente roto; y una hemorragia debajo del cuero cabelludo frontal, confirmada por escáneres cerebrales y tomografías computarizadas. Además, padeció una lesión cerebral traumática leve que ha afectado su memoria, control emocional y capacidad para tomar decisiones básicas. En los siete años transcurridos desde el accidente, Gurrola ha requerido múltiples intervenciones médicas, incluyendo una segunda cirugía de rodilla reciente, y continúa necesitando terapias físicas y cognitivas para recuperar su calidad de vida.

Antes del incidente, Gurrola era una maestra de aula activa; ahora, aunque ha regresado al trabajo, sólo está un puesto administrativo debido a sus limitaciones.

La demanda, presentada en un tribunal del condado de Los Ángeles, argumentó que la ciudad de Whittier incumplió su deber básico de mantener seguros los espacios públicos. Durante el juicio de cinco semanas, Yolanda Martínez, directora de recursos humanos y gestión de riesgos de la ciudad, testificó que las reclamaciones por daños en banquetas causados por raíces de árboles son las más frecuentes contra el municipio. El jurado encontró a la ciudad responsable de las lesiones de Gurrola, concluyendo que su negligencia en el mantenimiento fue la causa principal del accidente. Aunque el veredicto inicial podría haber sido mayor si el caso se prolongaba, las partes llegaron a un acuerdo hasta el 14 de octubre de 2025, confirmado por los abogados de Gurrola el 17 de octubre.

Nick Rowley, cofundador de Trial Lawyers for Justice y uno de los abogados de Gurrola, declaró: "La ciudad de Whittier falló en su deber más básico de mantener seguros a sus residentes y se preocupó más por sus árboles que por las personas. La seguridad pública no se limita a policías y bomberos; incluye asegurar que las vías públicas se mantengan para prevenir lesiones o algo peor". Por su parte, Gurrola enfatizó que el litigio no era por dinero: "Las cosas que amaba hacer ya no podía. Me entristecía mucho. Lo más importante es que otras personas no sufran esto".

La ciudad no respondió inmediatamente a solicitudes de comentarios, pero el acuerdo evita un juicio prolongado y cubre años de dolor, facturas médicas y el impacto transformador en la vida de la maestra.

Este caso no es aislado en Whittier, una ciudad famosa por sus árboles que contribuyen a su encanto urbano, pero que también generan problemas de seguridad. Según testimonios judiciales, el municipio conocía el riesgo de las raíces y había planeado remover ciertos árboles en áreas como Uptown Whittier por preocupaciones de seguridad pública, aunque el árbol responsable del accidente de Gurrola aún permanece, con la banqueta ya reparada y nivelada.

En contextos similares, otras ciudades de California han enfrentado demandas por negligencia en infraestructuras peatonales, destacando un problema sistémico en el mantenimiento urbano donde los presupuestos para reparaciones compiten con prioridades ambientales.El acuerdo ha generado discusiones en redes sociales y medios locales sobre la responsabilidad municipal.

En plataformas como X (antes Twitter), usuarios han compartido opiniones mixtas, desde celebraciones por la justicia para Gurrola hasta críticas por el uso de fondos públicos en compensaciones en lugar de prevención.

En México, donde los baches en calles y banquetas son una queja común, este caso resuena como un ejemplo de cómo la negligencia puede tener consecuencias millonarias, incentivando a las autoridades a priorizar el mantenimiento vial para evitar tragedias similares.

Gurrola, ahora enfocada en su recuperación, espera que su victoria impulse cambios: "Esto nunca fue por el dinero. Era para asegurarse de que no le pase a nadie más y que lo que me ocurrió no sea barrido bajo la alfombra". Con esta compensación, equivalente a unos 138.3 millones de pesos mexicanos, la maestra podrá costear las terapias necesarias y avanzar en su vida post-accidente.