Llama Obispo de Cuernavaca a no abandonar comunidades afectadas por violencia

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Obispo de Cuernavaca
Obispo de Cuernavaca

Cuernavaca.- Durante la décima segunda Caminata por la Paz, el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, denunció una situación crítica en la comunidad de Huautla.

En este lugar, grupos del crimen organizado comenzaron a cobrar “derecho de piso” a los ciudadanos simplemente por habitar sus propias viviendas. La gravedad de las amenazas obligó al sacerdote de la parroquia local a abandonar la zona para salvar su vida.

Ante miles de feligreses reunidos en el atrio de la Catedral de Cuernavaca, el jerarca católico alzó la voz contra este atropello. El líder religioso lamentó que los delincuentes pretendan despojar a los habitantes de su patrimonio mediante el uso del terror psicológico y la violencia física.

Comunidades de Morelos se quedan sin el cobro de piso ni paz espiritual

La salida del párroco dejó una profunda herida en la estructura social de la región de Huautla. El obispo Castro Castro enfatizó el impacto de que la localidad se haya quedado sin su guía espiritual en estos momentos de crisis.

“Hoy Huautla está sin pastor. No hay quien acompañe a los enfermos, quien bautice a los recién nacidos o quien entierre a sus muertos. Esto no es solamente un asunto de seguridad pública, es un crimen contra el alma de un pueblo”, declaró el obispo.

El problema de la extorsión en Morelos no se limita a esta comunidad serrana. El líder de la Iglesia católica reveló que el cobro de piso ahoga a los comerciantes del municipio de Cuautla, quienes viven bajo el asedio constante de la delincuencia.

Cuernavaca figura entre las ciudades con mayor percepción de inseguridad

El panorama estatal refleja una crisis profunda que afecta a los principales centros urbanos de la entidad. El jerarca recordó que Cuernavaca permanece en los índices nacionales como una de las ciudades con mayor percepción de inseguridad.

Los grupos delictivos diversificaron sus métodos para operar en la región. El obispo advirtió sobre el incremento en el reclutamiento de jóvenes mediante el uso de redes sociales, una estrategia que nutre las filas de las células criminales.

Bajo el lema “La obra de la justicia será la paz”, el obispo urgió a construir una estrategia de seguridad basada en la participación social real. El clérigo reconoció que la propia Iglesia debe estrechar los lazos de cercanía con las víctimas directas de los delitos.

Finalmente, la Diócesis de Cuernavaca hizo un llamado enérgico a las autoridades institucionales. El Episcopado exigió rescatar el tejido social, proteger a los sectores vulnerables y generar oportunidades urgentes para la juventud morelense.