Morena ni es partido ni es movimiento a pesar de estar registrado como las dos cosas, sin embargo por un lado está a punto de conformarse como un partido político de altura y por otro, seguir como movimiento con las siglas de Asociación Civil hasta 2024, dependiendo de cómo acabe todo ese embrollo que se traen “las tribus” –emulando al cadavérico PRD- o comportándose con una mayor seriedad.

En este momento, el presidente Andrés Manuel López Obrador para continuar como lo bien que ha hecho hasta ahora, hay que olvidarse de riñas en busca de puestos para un futuro o de tratar de convencer a la ciudadanía de que uno es mejor que el otro para la dirigencia de Morena. Lo que se necesita es que no los vean divididos porque no se trata del Partido o del Movimiento, sino del futuro de la 4 Transformación y de México al evitar destruir el trabajo que el presidente ha logrado durante estos dos años de gobierno.

Mario Delgado ha hecho un papel sobresaliente en la Cámara de Diputados y su propuesta es recorrer el País y seguir convenciendo al pueblo de los beneficios que el presidente Andrés Manuel López Obrador le ha traído. Y que él, dentro de la dirección del partido va a continuar esa misma política y ritmo que lleva el primer mandatario. Mario ha manejado bien su lugar en el Senado y ahora en la Cámara de Diputados. Además con el apoyo de su ex jefe dentro de la jefatura de la Ciudad de México en el PRD (antes de que Morena existiera) de Marcelo Ebrard Casaubón.

Mientras que Porfirio Muñoz Ledo goza del reconocimiento de la gente por su trayectoria dentro de la política mexicana, de los puestos en que ha cumplido sin importarle el partido que fuese, siempre con éxito y dignidad. El licenciado Muñoz Ledo, junto con Cuahutémoc Cárdenas se separaron del PRI porque ese partido ya no respetaba sus mismos principios. Y estas dos personalidades formaron el PRD junto con Andrés Manuel López Obrador.

La opinión de la gente es que hay que aprovechar los conocimientos que tiene Porfirio Muñoz Ledo, y su habilidad para reconstruir el partido; Él es apreciado por morenistas, por opositores y por indecisos que pueden llegar a votar por ese partido este próximo 2021 y seguramente en 2024 también.

Porfirio Muñoz Ledo nació en Julio de 1933, tiene 87 años y está más lúcido que uno de 50, pero de todas maneras el tiempo no perdona. Es reconocido como una de las figuras más importantes de la política mexicana del siglo XXI, tiene una experiencia y una ética probada, de principios y de amor por los cargos que ha tenido dentro de la política y de su vida. Ha militado en varios partidos políticos: Secretario de Trabajo y de Educación Pública, líder del PRI y del PRD, dos veces senador y en otras dos ocasiones Diputado Federal y Presidente de la Cámara de Diputados. Es Doctor en Ciencias Políticas de la UNAM, Doctor en Derecho Constitucional y Ciencias Políticas en la Universidad de Paris y una docena de importantes cargos. Su historia Oral deslumbra y su inteligencia es sorprendente.

Volviendo al asunto interno de Morena donde el Instituto Federal Electoral (INE) no tiene porqué meterse en la elección para presidente del partido, pero por circunstancias especiales éste ya está adentro, usando a compañías encuestadoras para definir quién será el próximo dirigente de Morena. ¿Qué tan creíbles son?, ¿a quiénes les hicieron las preguntas para obtener los resultados de las dos encuestas anteriores? 

En fin, que Porfirio se autonombró presidente del partido y a leguas se ve que Mario Delgado lo que está intentando preparar con la dirección del partido es su posible candidatura por parte de Morena para las elecciones de 2024, aunque si se queda en la Cámara de Diputados puede conseguir mucha gente a su favor.

El empate de esta segunda encuesta soló logró encender más los ánimos. Dentro del partido existen las mismas divisiones que dentro del PAN y muchas más dentro del PRI, con la diferencia de que el presidente, entonces en turno, decidía con un dedazo lo que se hacía dentro y fuera del partido y en esta ocasión el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió no meterse a favor o en contra de ningún partido político, “ya que mi partido es todo el pueblo de México”.

La ventaja que lleva Porfirio Muñoz Ledo son los conocimientos y la forma de cómo unir de nuevo a los miembros del Partido, cómo aglutinarlos en torno de una simple visión que es el futuro para mantenerse unido en 2021 y 2024. Además de salvar al partido que el mismo formó. Lo único por el que es criticado, es por su edad y su salud lo cual va a superar como lo hizo siendo presidente de la Cámara de Senadores, en que se cambió a la de Diputados donde iba a dar mayor presencia que en la Cámara anterior, al no tener que ser imparcial en ese puesto.

Mario Delgado tiene a su favor su juventud, su experiencia dentro de la Cámara de Diputados –donde ha hecho un buen papel- y la posibilidad de verse en los estados y municipios para darse a conocer y aprender sus carencias y necesidades. Además lo que parece ser cierto, es aprovechar en tener el respaldo de su compañero de partido: El Canciller, Marcelo Ebrard Casaubón. Aunque no dejarán de existir las impugnaciones en el Instituto Electoral del Poder Judicial de la Federación. (IEPJF).   

El hecho es que una vez obtenida la presidencia, como parece haberlo hecho, Muñoz Ledo termine su labor y se la entregue al Partido para en una nueva votación (sin el INE), entonces sí la obtenga Mario Delgado y continúe formando los cuadros y la unión de todos los morenistas. Para eso, hay que convencer y apaciguar a propios y a extraños.

Los dos  candidatos ya se dieron hasta con la cubeta: uno que le quiere dar un golpe de estado a López Obrador y el otro diciendo que ha gastado dinero de dudosa procedencia en publicidad por toda la república.

En un escrito difundido por las redes sociales firmado por Elena Poniatowska, Armando Bartra, Paco Ignacio Taibo 11 y yuriria Iturriaga, entre otros intelectuales, apunta “El reconocimiento de Porfirio Muñoz Ledo por parte de Mario Delgado representaría un gesto de altura de miras que abriría la puerta a la articulación unitaria del conjunto del movimiento de cara al proceso de 2021”.

Señalaron que el problema se ha venido arrastrando desde hace un año y aún no ha podido concluir, lo que dijo en una de sus conferencias el presidente Andrés Manuel López Obrador. 

En la misiva expresaron que “Es necesario llegar a una conclusión unitaria del proceso, reconociendo que en una contienda breve y austera, cuyas reglas fueron impuestas por los órganos electorales tengan el mejor resultado”.

México espera de estas elecciones que va a marcar el futuro de la 4 T y del sueño de muchos.

Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com