El Presidente Andrés Manuel López Obrador envió una iniciativa de ley al Senado de la República, cuyo contenido conlleva uno de los cambios más importantes entre los migrantes, las finanzas públicas y la justicia para las familias que reciben las remesas en dólares desde el exterior, en especial de Estados Unidos.

Después de que en el senado la hubo estudiado a fondo, dicha iniciativa ha sido aprobada por el Congreso por una gran mayoría y enviada a la Cámara de Diputados para su estudio y en su caso su aprobación, pero al enterarse de su contenido en México se ha prestado para emitir opiniones de lo más diversas y propiciado una gran confusión.

Esta Reforma a la Ley del Banco de México (Banxico) tiene como finalidad lograr que el Banco entregue dólares a las reservas internacionales, sin embargo el Banco Central aún no puede cantar victoria porque falta que la Cámara de Diputados procese la iniciativa.

Durante su campaña electoral, el licenciado Andrés Manuel López Obrador prometió que la autonomía de Banxico se respetaría, entendiéndose que la autonomía no está fuera de la jurisdicción de la Nación, mientras esta vaya en beneficio de la misma, ya que Alejandro Díaz de León, Gobernador del Banxico, ha advertido a los Diputados que “si insisten sus legisladores en los cambios lesivos, se sentará un mal precedente como lo es el Banxico en su operación como organismo autónomo, además trasladándole el riesgo de lavado de dinero.

La iniciativa del senador de Morena Ricardo Monreal asegura que si las instituciones financieras no quieren o no pueden porque los van a tildar de lavadores de dinero al canjear por pesos los dólares que reciben de los familiares en el exterior, se afectaría a millones de mexicanos (el presidente Andrés Manuel López Obrador ha declarado que son casi 10 millones de familias que dependen de esa fuente de ingresos.

Sostiene que actualmente se está perjudicando a las familias en México en un 30 por ciento por las cantidades que se pierden a manos de los intermediarios, pues de 100 dólares enviados sólo les llegan 70. Y además de los dólares que mandan los emigrantes mexicanos a sus familias. 

 El Presidente Andrés Manuel López Obrador está por ordenar que se abran varios Bancos del Ejército o Del Bienestar, para cambiarle esos dólares que les envían sus familiares de EEUU al pueblo y así que ellos sean dueños de ese patrimonio. Los dólares se podían mandar a Canadá y ahí si se los reciben al tipo de cambio en que está ese día. Vamos a ver si el presidente Biden recién elegido quita esa norma y el Banco Central de Estados Unidos nos los recibe y los paga a ese tipo de cambio. 

Esté nuevo banco en México recibirá los dólares directamente de la oficina de correos de EEUU y sin intermediarios los envía al País vecino para que se los cambien. La gente se pregunta cómo es posible que aquel País no quiera cambiar su propia moneda. Con razón China y Rusia ya sólo admiten dinero que se usa en los países donde ellos tengan intercambios de servicios y si los países como Francia o Italia quieren pagar con euros, serán bienvenidos o si Rusia les paga con rublos también.

Algunos comentaristas y articulistas opinan que este movimiento a los únicos que van a beneficiar son al Banco Azteca y al de Coppel, ya que el señor Salinas Pliego tiene o tenía corresponsales en Estados Unidos y él se comprometió que si no se podían enviar esos dólares a su banco, él los absorbería y le dará a Secretaría de Hacienda y Crédito Público lo que corresponda al cambio del día en que los reciba. 

Que Salinas Pliego va a ser el más beneficiado de este negocio, pues ni modo ya que  por el momento es lo que México y las familias de los emigrantes necesitan. Ya se buscará otra forma de hacerlo más aceptable para no estar a la expectativa de que si EEUU quiere o no recibir su propia moneda.

Sería de mucha utilidad que el gobierno mexicano pudiese abrir varias sucursales del Banco del Bienestar en varias partes de México con dos finalidades: la entrega de las becas para estudiantes, las jubilaciones para la gente mayor, las de los minusválidos de bajos recursos y las de Los Jóvenes Sembrando el Futuro; y al solucionar esos problemas de enviar el dinero con los “Siervos de la Nación”, se puede abrir una sucursal del Banco del Bienestar a Estados Unidos y ahí se hacen las transacciones que se deseen con el conocimiento del gobierno de aquel País.

Tan sólo el mes pasado se recibieron 40 mil millones de dólares de los familiares de nuestros paisanos y según las cuentas oficiales un 30 por ciento o sea, 1,200 millones de dólares se pierden en el camino del dinero entre todo tipo de intermediarios, como lo cobran en Estados Unidos los bancos o la oficina de correos, cuando llega a México le quitan un buen porcentaje en la Western Union, ahí mismo se los entregan mediante otro recorte.

Llegan a los bancos y no se los quieren pagar o les hacen un montón de preguntas y sólo se los aceptan si abren una cuenta corriente. Entonces se van a la casa de cambio donde se la hacen de cuento, les piden su credencial de elector y si la traen les pagan los dólares al cambio del día menos un descuento porque huelen a dólares de narcos y sólo les reciben máximo 300 dólares por día. Regresan con esos mismos billetes a su pueblo o ranchería y ahí los esperan los vivales que les hacen otro buen recorte por cambiárselos.

Para todo esto el dólar ya se abarató porque con motivo de la pandemia se tuvo que devaluar el dólar para que sus consumidores del exterior les sigan comprando lo que ellos exportan; y en lugar de valer 19.50, ahora el cambio es a 17.80 por cada dólar al revaluarse nuestra moneda.

Tampoco el Banxico se los quiere cambiar, ya que si los manda a Estados Unidos, no los van a aceptar hasta no hacer un reconocimiento de los billetes de a uno por uno a cargo de sus perros policías, no vaya a ser que huelan a droga y sean confiscados por el gobierno estadunidense. El presidente de Banxico tiene el temor de que EEUU señale esos envíos como lavado de dinero y el Banco de México pierda su buena reputación internacional.

Pero en fin esperamos que todo se arregle, que el presidente de Banxico no tema por la pérdida de la autonomía y que se llegue a un acuerdo entre el presidente Andrés Manuel López Obrador, Banxico, el Congreso de la Unión y la Secretaría de Hacienda, para que cada quien siga cumpliendo a cabalidad con su papel, sin afectar a los que reciben esas remesas, porque se corre el riesgo que hasta los emigrantes teman que su dinero se vaya a perder y dejen de mandarlo a México.

Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com