Sin ningún previo aviso, las garitas del departamento de Migración del Estado de Texas fueron cerradas al paso de los camiones de carga que venían de México para ser inspeccionados. 

La orden fue dada al jefe de migración del Estado para que no sólo no permita el paso hacia Estados Unidos ningún camión de carga que no fuera inspeccionado de que no llevara ningún pasajero de México que no trajera sus papeles en regla y permitiese descargar lo que traía de mercancía para que no se fueran a colar los indocumentados al Estado de Texas y de ahí al resto de los Estados Unidos, sin estar de acuerdo con el gobierno Federal, con la Cámara de Representantes o con la dirección federal de migración de aquel País.

¿CÓMO EMPEZÓ ESTA ESTUPIDEZ?  

Durante más de 7 días, el gobernador de Texas, Greg Abbott, detuvo a decenas de “tráilers” a la entrada de su País con el pretexto de checar si había indocumentados que los polleros acarrean en  sus camiones de 1,000  a 2,500 dólares por persona dependiendo desde donde los recogieron; y los agentes de migración les buscan en las llantas y las cargas, sin hacer una rápida inspección, los de la “migra” los detuvieron durante todo ese tiempo por falta de personal, como si no tuvieran 30 o 40 agentes para registrar esos camiones sin retener el tráfico de la frontera afectando el paso de autos y turistas hacía los Estados Unidos.

HASTA QUE PRENDIÓ LA MECHA

A días de la detención, presuntos delincuentes quemaron cuatro camiones antes de llegar a la frontera con Texas. Los que traían productos del campo, máquinas ensambladas en México, ropa de las maquiladoras estadunidenses, uno de ellos estaba a reventar de frutas y aun así, ni los camiones ni los automóviles pudieron continuar hasta que hicieron una segunda vía para que pasaran los autos y las camionetas, pero los tráileres se quedaron retenidos hasta ser tranquilamente inspeccionados.

Los ciudadanos estadunidenses nunca se enteraron del porqué tanto camión estaba parado en la frontera hasta que salió la noticia por televisión y comenzaron a quejarse con pancartas a la puerta del gobierno del señor Greg Abbott. Varias decían: “Saquen a esos desarrapados mexicanos de nuestro país” o “Viven de nuestros impuestos.”Quienes viven de nuestros empleos”, “Que se vayan a sus apestosas ciudades”. Y otras leyendas.

LA RAZÓN 

DEL GOBERNADOR GREG ABBOTT

El gobierno de ese País permitía esas marchas contra los mexicanos hasta que reconoció que las inspecciones en la frontera estaban haciendo daño a la cadena de suministros, por tanto eran innecesarias. El gobernador Abbott reconoció que la orden de cerrar la frontera con México había sido un error, Le estaba haciendo un mal a los Estados Unidos y a su campaña política pues estaba causando daños a su País, al perder enormes cantidades de dólares.

Se derivaron gravísimos retrasos en el traslado de mercancías, con esperas hasta de 20 horas y pérdidas de más del 60 por ciento del paso comercial. El cruce por Reynosa envió 3 mil camiones de verduras por día, entre los 500 y 700 que pasan regularmente.

EL DAÑO PARA AMBOS PAÍSES

De acuerdo con el Consejo Coordinador Empresarial, en este problema se perdieron como 8 millones de dólares diarios y existía la amenaza de dar fin al comercio entre los países. Casi el 70 por ciento de las exportaciones a EE UU., pasan por Texas.

La visión equivocada y antimexicana del gobernador de Texas, por las elecciones de su País daño en gran medida al comercio de México, de igual manera a los Estados Unidos, quienes resintieron el alza de esos productos para su mesa diaria y él podría perder electores, ya que el alza de precios hace que el mercado lo recienta así como la inflación, ya no digamos con una acción como ésta. 

LOS CAMIONEROS ENARDECIDOS

Los tres mil camioneros estacionaron donde les ordenaron y no se movieron hasta que todos fueran inspeccionados con todo y sus cargas, hasta que las autoridades de Texas no hubiesen liberado a todos los transportistas.

Zavala, quien fue Director General de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana, apuntó que el principal punto fronterizo que es utilizado en el País es el de Nuevo Laredo, Tamaulipas con el Estado de Texas; y las grandes empresas ahora tuvieron que buscar nuevas soluciones para remediar los males que el gobernador Abbott ordenó en esta su administración.  

Dichas empresas tendrán que buscar otra forma para pasar sus insumos a nuestro País, ya sea por avión o usando sus costosos barcos de carga a través de Caborca a California o por  otros caminos que son sumamente peligrosos por el paso continuo de los carteles de la droga. Se investiga quién fue el que dio la orden de esas inspecciones, pero definitivamente no fue Chihuahua.

Hay que tomar en cuenta que los gobiernos estatales de Estados Unidos pueden poner las leyes que ellos crean ser las más convenientes, pues en este caso el país vecino está a punto de tener elecciones y por ser así todo se vale, aún si se brincan al T-MEC lo que lo vuelve un movimiento dentro de la legalidad.

REACCIÓN DEL RESIDENTE BIDEN

El gobierno de Estados Unidos reprobó las inspecciones de Texas con la frontera con México Y el gobernador de Texas no quiso dar marcha atrás, hasta que llegó a un arreglo con el gobernador de Nuevo León

 Con la firma de un acuerdo entre el gobernador de Nuevo León García Cabeza de Vaca y el de Texas Greg Abbott, se puso fin a la crisis comenzada por el de Texas de inspeccionar todos los camiones que entraban a los Estados Unidos por el Estado de Texas. El gobernador Abbott ya había llegado a un acuerdo con sus pares de los estados de Chihuahua y Coahuila. Hicieron el trato de evitar el tráfico de armas y migrantes.

Este acontecimiento nos muestra la poca importancia que tiene nuestro País frente a la política estadunidense, pues cualquier gobernador de un Estado de la Unión puede brincarse los tratados con nuestro País, como los comerciales, el paso de mercancías de un lugar a otro, los continuos “dumpings” (cierre de compra a productos mexicanos al llegar a la frontera de Estados Unidos, sin el aviso adecuado o subida de aranceles).

No seremos el “patio Trasero” de ese País, pero nos tratan como si fuéramos. Usan a nuestros trabajadores del campo como si fueran esclavos, haciéndolos laborar durante largas jornadas y pagándoles lo que ellos quieran y sin ninguna prestación, además de enviarlos de regreso a México cuando ya no los necesitan, por ejemplo cuando ya se terminó la pizca, la siembra y la cosecha de productos del campo, trabajo que sus connacionales no quieren hacer por ser muy mal pagados, trabajar más de las horas establecidas y fletarse sin replicar.

Luego los creídos dicen que nuestro pueblo es muy flojo, que sólo nos gusta el tequila y servirles de recogedores de algodón, sirvientes y jardineros. 

Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com

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