La llegada de la serie It: Bienvenidos a Derry a la plataforma HBO Max ha vuelto a poner sobre la mesa lo que los seguidores han llamado el «Kingverso»: ese entramado de novelas, personajes y universos conectados creados por Stephen King a lo largo de su carrera.
Ubicada en la década de 1960, la producción actúa como una precuela de las películas previas sobre Derry, y despliega una serie de referencias que la vinculan con otros relatos del autor. Por ejemplo, la saga central de este universo es La Torre Oscura, concebida por King como el núcleo que articula su cosmos literario. En palabras del propio escritor: “Empecé La Torre Oscura cuando tenía 22 años… y a medida que escribía me di cuenta de que muchos personajes remitían al Mundo medio de La Torre Oscura”.
En ese marco, la serie incluye elementos como la presencia de la tortuga cósmica Maturin —creación que aparece vinculada al eje de La Torre Oscura— y del ente conocido como Pennywise, originario del Macroverso, una dimensión entre realidades que conecta múltiples historias de King.
Algunos de los guiños más evidentes son la aparición del personaje Dick Hallorann —ya visto en la novela El Resplandor y su adaptación Doctor Sueño—, así como referencias al asilo Juniper Hill —que trabajó como escenario en distintas novelas del autor— o la estatua de Paul Bunyan, símbolo simbólico que aparece ligado a la ciudad de Derry y otras localidades ficticias de King.
Según las declaraciones de los responsables creativos, encabezados por el director Andy Muschietti, la intención no es solo ofrecer sustos o una nueva versión de la historia de Pennywise, sino expandir y explorar con intensidad ese universo más amplio. Esta apuesta coloca a It: Bienvenidos a Derry como un punto clave para quienes esperan seguir descubriendo nuevas adaptaciones y conexiones del Kingverso en pantalla.
