Cuautla.- El alcalde de Cuautla se convirtió en prófugo de la justicia luego de burlar un impresionante despliegue militar y federal. Las autoridades buscan intensamente a Jesús Corona Damián, acusado de presuntos vínculos con el narcotráfico.
El operativo denominado “Enjambre” tomó por sorpresa a la zona oriente del estado durante las primeras horas de este miércoles. La Fiscalía General de la República (FGR) tenía como objetivo principal la captura de los líderes políticos de la región.
Mientras el edil de Cuautla lograba escapar de los agentes, su homólogo de Atlatlahucan, Agustín Toledano Amaro, no corrió con la misma suerte. El funcionario fue sometido y detenido por las fuerzas de seguridad en su propio municipio.
El millonario negocio de la extorsión
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch, confirmó que el golpe policial se extendió hasta el estado de Querétaro. Las órdenes de aprehensión van contra políticos, empresarios y policías corruptos.
Las indagatorias de inteligencia civil y militar descubrieron una red criminal enquistada en los ayuntamientos de la zona oriente. Este grupo utilizaba el poder público para facilitar el control territorial de la delincuencia organizada.
Los delincuentes cobraban cuotas obligatorias a comerciantes, transportistas y familias completas. Quienes se negaban a pagar los montos exigidos sufrían ataques armados, la quema de sus negocios o el secuestro de sus familiares.
Un video delató a los alcaldes
El caso penal contra el alcalde de Cuautla y los demás funcionarios públicos comenzó a construirse de forma sólida desde febrero de 2025. En esa fecha, un video filtrado en las redes sociales expuso la complicidad política en Morelos.
En la grabación aparecían Jesús Corona Damián y Agustín Toledano Amaro en una reunión privada. Junto a los políticos se encontraba Júpiter Araujo Benard, alias “El Barbas”, jefe de una célula del Cártel de Sinaloa.
La filtración de las imágenes aceleró los trabajos de las agencias de inteligencia en Cuernavaca y la Ciudad de México. Los investigadores lograron documentar cómo se entregaban las plazas municipales a los enviados del narcotráfico.
Los detenidos y el golpe financiero
Además del alcalde de Atlatlahucan, las autoridades federales lograron la captura del tesorero local, Jonathan Espinoza, quien resguardaba las finanzas del prófugo Corona Damián.
En la lista de detenidos también figuran el empresario Pablo Adrián Portillo y la excandidata a una alcaldía, Arisbel Rubí Vázquez Amaro. Todos ellos formaban el brazo financiero y operativo de la organización delictiva en la región.
Como acción complementaria, García Harfuch anunció que la Unidad de Inteligencia Financiera congelará el dinero de los implicados. Se bloquearán las cuentas bancarias de 22 personas físicas y de 10 empresas ligadas a la red de corrupción.