El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, concluyó el pasado 12 de abril la sentencia de nueve años de prisión que le fue impuesta por los delitos de asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita; sin embargo, continuará en reclusión debido a un proceso penal en curso por el delito de peculado.
De acuerdo con información oficial del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, el exmandatario permanece bajo la medida cautelar de prisión preventiva justificada dentro de la causa penal 667/2025, por lo que no podrá recuperar su libertad en este momento.
El documento, fechado el 15 de abril, detalla que Duarte ingresó al penal el 17 de julio de 2017 y fue sentenciado el 26 de septiembre de 2018. Posteriormente, mediante una resolución emitida el 7 de febrero de 2025, la autoridad judicial determinó que la pena quedaba cumplida el 12 de abril de 2026.
A pesar de haber compurgado esta condena, Duarte de Ochoa continuará a disposición del Centro de Justicia Penal Federal con sede en el Reclusorio Norte, donde enfrenta el nuevo proceso en su contra.
El exgobernador, quien encabezó la administración de Veracruz de 2010 a 2016, fue detenido en Guatemala en abril de 2017 y extraditado a México en julio del mismo año. Su caso ha sido uno de los más relevantes en el país en materia de combate a la corrupción.
