Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a acceder a internet y a todo el ecosistema digital con un sistema de navegación segura que debe ser reforzado después de las circunstancias actuales generadas por la contingencia sanitaria, que modificó los patrones de actividad de este grupo etario, señaló la directora de Difusión, Información e Interlocución de la Secretaría Ejecutiva (SE) del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), Yoloxóchitl Casas Chousal.
Expuso que los riesgos y las violencias que enfrentan niñas, niños y adolescentes comienzan cuando navegan en solitario, sin acompañamiento de una persona adulta, porque de esa forma pueden acceder a contenidos no aptos para su edad y desarrollo, o establecer contactos en redes sociales con gente que no conocen.
Enfatizó que cuando navegan sin acompañamiento adulto se exponen a violencias de distintos tipos como ciberacoso, doxing, grooming, sexting, retos, pruebas de amor y robo de identidad, entre otros riesgos.
Detalló que el ciberacoso es el hostigamiento digital, en especial contra las niñas y las adolescentes quienes son más vulnerables por el ambiente social de machismo que persiste, y que ocurre a través de videojuegos, redes sociales, chats, foros; mediante, correo electrónico, blogs, fotos, mensajes de texto, imágenes y videos que atormentan o amenazan a la víctima provocando consecuencias psicológicas y emocionales como depresión, ansiedad, fobia escolar, trastornos de aprendizaje e incluso suicidio, entre otras.
RETOS
Casas Chousal habló también de los ‘retos’, que implican seguir al pie de la letra ciertas instrucciones de conducta y dejar constancia de su cumplimiento en redes sociales, en cuyo proceso se piden datos personales que pueden causar daños físicos o psicológicos, y mencionó que el reto Clonazepam es uno de los más recientes.
Se refirió a la prueba de amor dirigida a las niñas y a las adolescentes, que casi siempre proviene de una persona masculina conocida y que consiste en la entrega de las claves de las redes sociales de las víctimas, e indicó que son los primeros pasos machistas de control y ejercicio de poder, lo que preludia la violencia en el noviazgo o en relación sentimental, implica el aislamiento de la víctima dentro de un patrón de celos.
Medidas preventivas
-Antes que niñas, niños y adolescentes abran un perfil en redes sociales es necesario generar un clima de confianza entre madres y padres, incluso con personal docente.
-Indicarles que no deben aceptar invitaciones de amistad en redes sociales de personas que no conozcan previamente: “No aceptes solicitudes de cualquiera. No cualquiera es tu amigo”.
-Indicarles que no deben publicar nombres, datos personales, de escuela, direcciones o imágenes, en especial cuando se trate de este grupo poblacional, que sean o hayan sido víctimas o agentes de violencia.
-Usar contraseñas creativas que combinen mayúsculas y minúsculas, y cambiarlas habitualmente.
-Indicarles que no deben contestar números telefónicos desconocidos ni llamadas grabadas que pidan apretar teclas.
-Indicarles que no deben abrir ligas ni compartirlas cuando el destino es desconocido.
-Acompañar a esta población en su navegación digital y saber a quiénes siguen y admiran en Internet.
-Establecer reglas claras de uso de redes sociales y controlar el tiempo de uso.
TIPOS DE VIOLENCIA
Doxing
Es la práctica de investigación y publicación de información de una niña o un niño, mediante la que expone datos, opiniones e información privada como medio para la venganza y pornovenganza.
Grooming
Es la estrategia que una persona adulta desarrolla para ganar la confianza de este grupo etario en redes sociales, a fin de obtener concesiones sexuales voluntarias o forzadas a través del convencimiento, extorsión o amenaza, con una primera fase de supuesta amistad con la víctima, una segunda donde se obtienen datos sociales, privados e íntimos, y la tercera que aprovecha la información obtenida para lograr el contacto sexual.
Sexting
Consiste en el envío forzado de mensajes o imágenes sexuales por teléfonos móviles, donde un alto porcentaje de las víctimas son niñas y adolescentes que son presionadas para el envío de fotos que se difunden sin consentimiento, causándoles graves daños sociales y también psicológicos.
