Cuernavaca.- El Gobierno Federal, a través de la Secretaría del Bienestar, anunció el inicio de una ambiciosa estrategia nacional para garantizar el acceso médico. A partir del 13 de abril, comenzará el proceso de credencialización para el Servicio Universal de Salud, un documento que busca agilizar la atención para todos los ciudadanos.
Ariadna Montiel Reyes, titular de la dependencia, confirmó que este despliegue iniciará en 47 ciudades clave del país, destacando a la capital morelense entre los puntos prioritarios para la instalación de los centros de atención.
Calendario y primeros grupos de atención
La funcionaria federal detalló que, para mantener el orden, el registro se realizará de manera escalonada por grupos de edad. La primera fase, que comprende del 13 al 30 de abril, estará dedicada exclusivamente a los adultos mayores de 85 años en adelante.
Esta estrategia pretende alcanzar a casi 100 millones de personas en todo el territorio nacional, abarcando desde recién nacidos hasta los sectores más longevos de la población. Para lograrlo, se instalarán más de dos mil módulos de atención en los municipios seleccionados.
Los interesados deben acudir con sus documentos originales y copias: identificación oficial, acta de nacimiento, CURP certificada, comprobante de domicilio vigente y un número telefónico de contacto para recibir notificaciones sobre su trámite.
Facilidades para cuidadores y entrega de plásticos
Una de las ventajas de este programa es la atención integral a las familias. Montiel Reyes señaló que los adultos mayores podrán acudir acompañados por sus cuidadores o familiares directos, quienes también podrán realizar su registro en ese mismo momento para optimizar tiempos.
Respecto a la entrega del documento, la Secretaría del Bienestar estima un periodo de seis semanas para otorgar la credencial física. Además, se informó que posteriormente se habilitará una versión digital que servirá como identificación oficial en los servicios médicos.
Este sistema es el primer paso hacia la consolidación de un esquema de salud más ágil. Con la nueva credencial, se espera reducir la burocracia en hospitales y clínicas, permitiendo una organización más eficiente de los expedientes clínicos y la atención directa al derechohabiente.