Cuernavaca, MORELOS.- Mientras las finanzas del Poder Legislativo de Morelos se encuentran comprometidas, persiste un clima de impunidad respecto de las irregularidades cometidas en la gestión de la diputada Hortencia Figueroa, durante la que se presume un daño al erario superior a los 150 millones de pesos.
Aparte de la inmoral y probablemente ilegal venta de prácticamente todo el parque vehicular entre allegados y sin que esa recuperación se reflejara en las arcas legislativas, se informa que otros bienes muebles fueron sustraídos del Congreso.
Adicionalmente, de manera extraoficial se ha informado que los recursos de varios rubros de la administración del Legislativo fueron desviados en los días que Hortencia Figueroa tuvo la responsabilidad de ese poder estatal.
Requerida la información clara y puntual por parte de algunos de los actuales diputados, como Marco Zapotitla Becerro, del Movimiento de Regeneración Nacional, se conoce que las anomalías detectadas en la actuación de Figueroa Peralta gozan de una suerte de encubrimiento dentro del mismo Congreso.
Más de un diputado ha solicitado a los órganos directivos de la actual LIV Legislatura los documentos donde se comprobaría los probables delitos en los que habría incurrido Hortencia, sin embargo es probable que los mismos hayan sido sustraídos, como los vehículos y otros bienes.
Por comisión u omisión, todas las irregularidades cometidas están pesando a la actual legislatura, que en un primer momento alzó la voz contra sus antecesores, pero hoy no les ha merecido más que silencio institucional, sin dato alguno de las presuntas denuncias ante las instancias de procuración de justicia.

Casi un año. En abril de 2018, la diputada Hortencia Figuera asumió las funciones de presidenta de la Mesa Directiva del Congreso local.

Por: DDM Staff
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