Este miércoles pasado, el grupo “Por el rescate de la Historia y la Crónica de Cuernavaca” estuvimos en el Museo del Castillo de Chapultepec en la presentación del libro de Silvia Elena Gutiérrez, “Cuentos de Xonacatepetl”, donde nuestro consultor Claudio Sergio Aponte Rojas dio un magnífico relato sobre el realismo mágico, género literario del libro presentado. La cronista Norma Toledano habló sobre el contenido del libro, nuestro amigo Piero Bernal, heredero de la hacienda de Santa Ana Tenango, habló de la historia de la hacienda -donde se desarrolla el primer cuento- y de sus propietarios y sus descendientes.
La maestra Bertha narró que el libro es una recopilación de cuentos; el primero nos traslada a la época de la Colonia, a la prosperidad de las haciendas productoras de azúcar y en especial las de Santa Clara y Santa Ana de Tenango, cercanas al pueblo de Jonacatepec. Narró, que el primer cuento “Desde un día anterior” es un tema de misterio que mantiene al lector en suspenso al describir los sucesos que ocurren en torno al personaje principal, Antonio de Zalvide Goitia, rico dueño de esas dos haciendas, un hombre, solitario, desconfiado y ávaro; el cuento, se desarrolla en un ambiente en el que interviene el mundo animal a manera de fábula, principalmente el gato y el caballo, animales dignos de su confianza, con los que se refugia y dialoga ante el riesgo fatal por una acusación en su contra ante la Santa Inquisición.
El segundo cuento, “Minga y el agua sagrada”, lleno de misticismo y tradición, cuenta las andanzas de una curandera por los caminos que la llevan a las orillas del pueblo de Jonacatepec hasta llegar a las montañas cercanas con importantes vestigios arqueológicos con carácter mágico, hasta culminar en un ritual para tener una buena cosecha, en el que también intervienen, animales con los que dialoga y recibe consejos que debe transmitir a la gente para preservar la naturaleza, así como pronósticos del futuro.
El tercero -dijo la maestra- relata la retros, presentación en un acto teatral del descubrimiento del “teocintle”, antecesor del maíz, por un grupo de cavernícolas.
El cuarto describe la especial arquitectura de las casas de Jonacatepec con sus muy característicos balcones, en especial los de la casa donde habitó el insigne morelense Agustín Aragón y León, construida en el siglo XIX y la importancia histórica para sus dueños en cuanto a su mantenimiento sin modificaciones, y nuevamente la autora Silvia Elena nos introduce al mundo de lo inanimado que cobra vida, en los especiales balcones del pueblo, que entablan una charla sobre la importancia histórica y social de su existencia.
El cuento “El restaurador” relata la experiencia surrealista de un restaurador a quien se le encargó la reparación de dos viejas pinturas al óleo, durante su travesía hacia Cuernavaca, ciudad de residencia y taller donde trabaja.
El siguiente cuento es “El hotel de los gatos”, narra la llegada de un gato al balcón de una casa, la niña, hija de la dueña, se encariña y hace todo lo posible por quedarse con él, sin embargo, el gatito siempre se escapa para visitar varios hogares que lo han adoptado, finalmente desaparece y, para aminorar su tristeza, la niña acepta a varios gatos callejeros que se quedan por poco tiempo, bautizando al balcón como El hotel de los gatos.
El último cuento, “Un lugar muy conocido”, describe los estragos del alzhéimer en la vida de una mujer que, con la ayuda de su esposo, hijos y familiares más cercanos, sobrelleva para tener una calidad de vida más digna. El pueblo de Jonacatepec es el escenario en el que los familiares de la autora le ayudan a soportar la enfermedad.
Silvia Elena Gutiérrez se apoyó las anécdotas que relatan los habitantes de la región y sus ancesque por tradición oral han pasado de generación en generación, son cuentos que muestran el entramado entre lo real y lo imaginario, sobre la historia regional.
Al terminar el evento fuimos acompañados por Gerardo Álvarez, director de Difusión Cultural del Castillo de Chapultepec, a quien agradecemos sus atenciones, dejándole un ejemplar -como una muestra de gratitud- para el director del Museo, Salvador Rueda Smithers, en su ausencia. Finalmente realizamos un recorrido por algunas salas.
Cerramos el día con un brindis por el éxito de la presentación durante una amena y productiva comida en restaurante español en Polanco.
Satisfechos por la jornada, regresamos a Cuernavaca.
¡Hasta la próxima!
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.