Amigos lectores, esto es una crónica de hechos que son de interés para todos los residentes de nuestra ciudad, que anhelan nos regrese el orgullo de pertenecer a ella, y para recordar qué pasó, qué pasa, y a donde vamos como ciudad.
Martínez Garrigós hizo obra muy cuestionada, para muestra, un puente antiestético en el mismo acceso a la ciudad, que debió ser un hermoso paso subterráneo y no una mole de concreto elevado y docenas de fuentes inservibles. Pero lo grave, es que endeudó al municipio de manera descomunal dejando a las siguientes administraciones sin posibilidades de obras y mantenimiento adecuado, a tal grado que se vio la necesidad de tomar medidas futuras al respecto, y a casi 15 años todavía se reciente. Por unos meses lo sustituyó Sánchez Gatica quién dejó las arcas vacías con juicios en su contra.
Llegó Morales Barud, quien recibió un Ayuntamiento ahorcado por tal endeudamiento, y sin oportunidad de hacer obra importante por los compromisos que se tenían que cumplir. Sin embargo, el mayor logro de su administración fue reducir esa deuda de manera considerable evitando que los recargos ahogaran la economía municipal, para conseguirlo redujo el gasto corriente, la nómina y de servicios hasta el consumo de luz, con un plan de austeridad que permitió aligerar la carga municipal para las siguientes administraciones.
Llegó Cuauhtémoc. Después vinieron dos alcaldes interinos que pasaron sin pena ni gloria.
Llegó Villalobos que, de inspector de comercios con señalamientos de corrupción, brincó a candidato suplente nada más de relleno, y sin hacer campaña ni estar en la boleta electoral, al ser excluido su titular arribó a la presidencia. Sin embargo, por una anhelada esperanza, la ciudadanía le otorgó el beneficio de la duda. Pronto llegó la decepción, sin una idea de administración, sumada a la mayor y más torpe corrupción en la historia dejó a Cuernavaca mucho peor de como la recibió, en ruinas, saqueada, abandonada. Intentó justificar su pésima administración declarando la quiebra del Ayuntamiento. Al final, el caos, las arcas vacías, más adeudos y hasta lo prioritario, sueldos y aguinaldos sin pagar. Solo en lo referente al servicio de recolección de basura -la carga más pesada para el municipio- de un día para otro aumentó ese pago en millones de pesos al año, a todas vistas para beneficio personal, dineros que se fueron repartiendo en casas y departamentos millonarios, autos, motocicletas de lujo y cuentas a prestanombres, ostentando públicamente lo lucrado.
Hoy, la nueva administración tiene un titular sin señalamientos en los cargos públicos de primer nivel que en décadas ha ocupado, pero recibe una ciudad en ruinas y con una crítica situación financiera heredada. De entrada, comprimió la nómina administrativa y no la operativa; el servicio de recolección de basura lo bajó de golpe en un millón de pesos menos al mes, la histórica deuda por ese concepto que era de 66 millones la redujo a 26, lo que ya permite obras de pavimentación -incluso de concreto hidráulico- tantas, como no se había visto en más de 20 años, apegadas a un anunciado proyecto integral que primero atiende las calles y avenidas principales con más daño, de más uso y en beneficio de mayor número de ciudadanos, y no solo en el centro de la ciudad, sino también en la periferia y en sus pueblos. Ya se ve trabajo y se avanza, cuadrillas de bacheo; se sustituyen lámparas; se corrigen fugas de agua; se repara el alcantarillado, se arreglan áreas verdes, y lo que falta, considerando el tamaño del daño heredado y los recursos con los que se va contando. No es posible que la ciudad amanezca flamante de un día para otro, o porque no se ha arreglado tal fuga, bache, o calle, se diga que no se ha hecho nada; sin embargo, se avanza de acuerdo con la captación de recursos, para lo que se están haciendo descuentos por pago de recargos y de prediales anticipados que, como van ingresando se van destinando en buena parte, a los pueblos, barrios y colonias de donde provienen. Ya hay nuevas patrullas y equipo para prevención de delitos, corporaciones extranjeras capacitan a policías municipales. Todo, para reparar la imagen de una ciudad insegura y en ruinas.
Pero, también se está haciendo justicia que sirve de advertencia para gobiernos actuales y futuros, esto, debido a las tantas acusaciones que contra la administración anterior ha presentado el actual Ayuntamiento, la Fiscalía Anticorrupción, Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca y del Instituto de Crédito.
Mientras tanto, la ciudad avanza.
¡Hasta la próxima!
Por: Carlos Lavín Figueroa / carlos_lavin_mx@yahoo.com.mx
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