Ir al contenido principal

Fue muy extraña la renun­cia del direc­tor gene­ral de Pemex el mes pasado. De la nada, Víc­tor Rodrí­guez apa­re­ció en un video con la pre­si­denta Shein­baum en el que ella expli­caba:

“Yo lo invité a par­ti­ci­par y él me dijo: ‘te ayudo pero sólo un año, o año y medio’, por­que él es aca­dé­mico y su deseo era regre­sar a la aca­de­mia. Al final se quedó año y medio por peti­ción mía, pero él ya mani­festó su deseo de vol­ver a la aca­de­mia”.

Pemex repre­senta el reto finan­ciero más grande del gobierno. ¿Por qué acep­ta­ría la pre­si­denta a un cola­bo­ra­dor que sólo estu­viera en el cargo un año, máximo año y medio, cuando ella misma sabe que nadie va a resol­ver el pro­blema de Pemex en tan corto tiempo?

Por eso a todo mundo le pare­ció rarí­sima la renun­cia.

Lo que no sabía­mos en ese momento es que dos meses antes de su renun­cia, su his­to­rial de vio­len­cia intra­fa­mi­liar había que­dado gra­bado en una cámara domés­tica. Y que su esposa, la señora María Feli­cia Jimé­nez, había lle­gado al límite y estaba dis­puesta a hacer público ese video en el que el enton­ces direc­tor gene­ral de Pemex for­ce­jea con ella, la gol­pea, la empuja, la avienta repe­ti­da­mente e incluso trata de tirar la cámara que está gra­bando.

La línea de tiempo mueve a la sos­pe­cha: la agre­sión quedó gra­bada el 15 de marzo, la extraña renun­cia se difun­dió el 15 de mayo y el video se hizo público el 25 de junio.

Esto obliga a pre­gun­tar si la pre­si­denta Shein­baum sabía de las agre­sio­nes per­pe­tra­das por su cer­cano cola­bo­ra­dor, si sabía de la exis­ten­cia de una video­gra­ba­ción que lo exhi­bía, si deci­dió por eso sepa­rarlo del cargo para no pagar el costo polí­tico de tener en el gabi­nete a un vio­len­ta­dor de muje­res, si optó por encu­brir la agre­sión intra­fa­mi­liar apos­tando por­que no se sabría.

Estas dudas vie­nen a cuento por­que esta­mos frente a un régi­men encu­bri­dor al límite del des­caro: evi­den­cias en video son des­de­ña­das, audios que con­fie­san deli­tos no lle­van a nada, acu­sa­cio­nes ver­ba­les son mini­mi­za­das y arro­ja­das al basu­rero judi­cial del “que pre­sente su denun­cia”.

La pri­mera reac­ción de la pre­si­denta cuando le pre­gun­ta­ron del asunto el vier­nes fue justo esa: “Se le va a dar toda la ayuda (a la víc­tima). Y si ella quiere pre­sen­tar denun­cia, que pre­sente denun­cia”.

De inme­diato, los espe­cia­lis­tas en Dere­cho recor­da­ron que el artí­culo 343 Bis del Código Penal Fede­ral deter­mina que la vio­len­cia fami­liar entre inte­gran­tes de una pareja se per­si­gue de ofi­cio. Esto sig­ni­fica que las auto­ri­da­des están obli­ga­das a actuar de inme­diato al cono­cer el caso, sin nece­si­dad de que la per­sona afec­tada pre­sente denun­cia.

Tres días des­pués, en la maña­nera del lunes, endu­re­ció el tono: “que se apli­que la ley, todo el peso de la ley. Noso­tros no vamos a pro­te­ger a nadie frente a un acto como estos. Enton­ces tiene que entrar la Fis­ca­lía de More­los, por­que fue en el estado de More­los, enton­ces es un delito esta­tal, y tiene que apli­carse la ley, por­que no puede haber vio­len­cia con­tra las muje­res. Aquí no es que es cono­cido de uno y enton­ces se aplica algo dis­tinto, no”.

Vere­mos qué tanto se aplica la ley. Y mien­tras tanto, la pre­gunta se sos­tiene: ¿la pre­si­denta sabía?

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Sobre el autor

Carlos Loret de Mola
Carlos Loret de Mola
Ver biografía