Ir al contenido principal

Les entregó el dinero en sus mani­tas”. El nom­bre de Rubén Rocha Moya atrae los reflec­to­res de entre todos los que están acu­sa­dos por Esta­dos Uni­dos de cola­bo­rar con el cár­tel de Sina­loa. No es para menos. Se trata del gober­na­dor. Pero hay otro per­so­naje que resulta clave en la trama. Es tam­bién uno de los acu­sa­dos: el hom­bre que mane­jaba el dinero. Enri­que Díaz Vega, que fue secre­ta­rio de Admi­nis­tra­ción y Finan­zas de Rocha Moya. Y ese hom­bre “les entregó el dinero en sus mani­tas” a los hijos de López Obra­dor, Andy y Bobby López Bel­trán. Y los juniors del pre­si­dente hicie­ron nego­cios con todo: obra pública, medi­ci­nas, equi­pa­miento hos­pi­ta­la­rio. Cuando los hijos de AMLO no podían, entraba al quite Amíl­car Olán, su ope­ra­dor finan­ciero. Y sabían per­fec­ta­mente de dónde venía ese dinero.

Así me lo reve­lan fuen­tes con acceso de pri­mer nivel a la inves­ti­ga­ción, con pleno cono­ci­miento vigente de lo que ha estado suce­diendo en Sina­loa. Me rela­tan que a veces, los her­ma­nos López Bel­trán visi­ta­ban Sina­loa. El gober­na­dor los reci­bía per­so­nal­mente. Caray, eran los hijos del pre­si­dente en turno. Cuando ellos no vola­ban a Sina­loa, los por­ta­fo­lios con cash ate­rri­za­ban en la Ciu­dad de México. Quien coor­di­naba esos envíos de dinero era Díaz Vega.

Díaz Vega, de acuerdo con mis fuen­tes con acceso al expe­diente, se habría con­ver­tido en una espe­cie de enlace entre el gober­na­dor y el cár­tel de Sina­loa. Apa­ren­te­mente hay tes­ti­mo­nios de reu­nio­nes de él con los repre­sen­tan­tes de la orga­ni­za­ción, en oca­sio­nes incluso algún hijo de El Chapo Guz­mán.

Des­pués del pacto entre Rocha Moya y el cár­tel de Sina­loa, en una reu­nión pre­via a las elec­cio­nes de 2021 que fue amplia­mente rela­tada en las 34 pági­nas del resu­men de la acu­sa­ción del gobierno de Esta­dos Uni­dos con­tra diez fun­cio­na­rios mexi­ca­nos, Díaz Vega quedó a cargo de man­te­ner acei­tada la rela­ción. Como tenía expe­rien­cia en los mane­jos empre­sa­ria­les y finan­cie­ros, a él le encar­ga­ron armar una estruc­tura de empre­sas que le sir­vie­ran a la orga­ni­za­ción cri­mi­nal para lavar dinero. Y ahí fue donde flu­ye­ron los con­tra­tos de obra pública, las empre­sas fachada, per­mi­sos para desa­rro­llar tie­rras, per­mi­sos para explo­ta­ción en Mazat­lán, etc.

La línea de tiempo de Díaz Vega como fun­cio­na­rio público abona a la narra­tiva. El 3 de julio de 2024, él anun­ció su renun­cia. Unos dicen que se fue por­que le resultó insos­te­ni­ble man­te­ner el cum­pli­miento de los com­pro­mi­sos eco­nó­mi­cos y empezó a temer por su pro­pia segu­ri­dad ante la inca­pa­ci­dad de cum­plir. Otros dicen que se fue por­que la vio venir: tres sema­nas des­pués de que anun­ció su renun­cia, secues­tra­ron al Mayo Zam­bada, lo entre­ga­ron a Esta­dos Uni­dos y se desató la gue­rra.

SACIAMORBOS

Al menos uno de los hijos de Rocha Moya, de nom­bre Rubén como su papá, es mil veces men­cio­nado. En La Pri­ma­vera de Culia­cán ya se desató el aban­do­na­dero de casas.

Sobre el autor

picture-3228-1732140233.jpg
Carlos Loret de Mola
Ver biografía