Historias de reportero: Isla del sol, la extorsión para Cuba

Carlos Loret de Mola
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La carta llega con mem­brete. Pro­yecto Isla del Sol. Tiene logo­tipo: del mapa cubano va naciendo un sol. La fir­man tres per­so­ne­ros del régi­men, dos de ellos muy cono­ci­dos, influ­yen­tes y pode­ro­sos. Está diri­gida a empre­sa­rios, sobre todo a aque­llos que han reci­bido con­tra­tos del gobierno.

En la carta se piden dona­ti­vos para Cuba: ayuda ali­men­ta­ria com­prando des­pen­sas en cade­nas de super­mer­ca­dos mexi­ca­nas, ayuda para evi­tar los apa­go­nes, etc. Frente a los temo­res de que todo dona­tivo a Cuba se lo quede la dic­ta­dura, pro­me­ten que la ayuda irá direc­ta­mente a los cuba­nos y que habrá trans­pa­ren­cia en el manejo de los recur­sos.

Luego viene la con­ver­sa­ción tele­fó­nica directa, con algún ope­ra­dor: espero tu depó­sito tal día, a tal hora. Está tam­bién la alter­na­tiva de depo­si­tar a una cadena de super­mer­ca­dos para enviar ayuda huma­ni­ta­ria. Es una extor­sión dis­fra­zada: donas dinero para Cuba o ya sabes cuál es la con­se­cuen­cia.

¿Quié­nes fir­man la carta? Pedro Miguel, ideó­logo de la 4T, íntimo amigo de López Obra­dor

(de quien se dice tam­bién que le ayuda a escri­bir sus libros) inte­grante del exqui­sito Club de la Pae­lla. Pablo Daniel Tad­dei, sobrino de la pre­si­denta del INE a quien el expre­si­dente AMLO nom­bró al frente de LitioMx (Litio para México), la empresa del gobierno que se creó en el sexe­nio pasado para la explo­ta­ción del nego­cio del litio y que ha sido otro fra­caso estre­pi­toso al que le han ido sistemática­mente redu­ciendo el pre­su­puesto al grado que ya sólo tie­nen para pagar la nómina. Y un ter­cer per­so­naje de nom­bre Jonat­han Gar­duño.

En la carta se pre­sume incluso de la par­ti­ci­pa­ción de la AMEXCID, la Agen­cia Mexi­cana de Coo­pe­ra­ción Inter­na­cio­nal para el Desa­rro­llo, que enca­beza la excan­di­data priista al gobierno del Estado de México, Ale­jan­dra Del Moral.

La gran preo­cu­pa­ción de los empre­sa­rios que han reci­bido estas car­tas -y que habla­ron con­migo para con­tarme de este Pro­yecto Isla del Sol, a con­di­ción de guar­dar el ano­ni­mato para no reci­bir repre­sa­lias del régi­men- no tiene que ver con la extor­sión ni con el monto del dona­tivo. Ya están acos­tum­bra­dos. Lo que les preo­cupa es las con­se­cuen­cias de donar a Cuba, en espe­cial, que Esta­dos Uni­dos pueda tomar repre­sa­lias en su con­tra, ya sea en lo per­so­nal (can­ce­lar­les las visas, etc.) o en lo empre­sa­rial (que bole­ti­nen a sus empre­sas en las ins­tan­cias finan­cie­ras inter­na­cio­na­les, etc.).

Vaya dis­yun­tiva a la que están siendo arrin­co­na­dos.

SACIAMORBOS

¿Será que los alia­dos de Morena vuel­van a batear a la pre­si­denta? ¿Será que la doc­tora Shein­baum se enfrente de nuevo a un fra­caso estre­pi­toso y monu­men­tal como en la reforma elec­to­ral? ¿Será que no ten­drá el apoyo nece­sa­rio del PT y el Par­tido Verde ni siquiera tras haber diluido el Plan B hasta vol­verlo la morra­lla de la morra­lla de la reforma elec­to­ral? ¿Será que por eso pos­pu­sie­ron la votación en el Con­greso para ver si los ope­ra­do­res polí­ti­cos del régi­men pue­den con­ven­cer­los?

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.