Entre 500 y mil 500 pesos invierten las familias en la colocación de sus ofrendas del Día de Muertos, de acuerdo con comerciantes del mercado Adolfo López Mateos (ALM) de Cuernavaca, donde los visitantes adquieren los principales elementos para mantener viva esta tradición. En los pasillos del mercado, los clientes encuentran flores, velas, pan, papel picado y calaveritas de azúcar o chocolate. Los locatarios aseguran que cada altar refleja las posibilidades y la devoción de quienes los preparan, ya que hay personas que montan ofrendas pequeñas y otras que elaboran estructuras más grandes para honrar a sus seres queridos. El papel picado tiene un costo promedio de entre 5 y 10 pesos por pieza, aunque algunos compradores invierten hasta 150 pesos para decorar su altar. Las velas y veladoras se ofrecen entre 12 y 20 pesos, mientras que el copal, utilizado para limpiar el espacio de malos espíritus, alcanza precios de 20 a 150 pesos según la cantidad. El pan de muerto, considerado uno de los elementos más representativos, cuesta entre 10 y 30 pesos, por lo que los compradores pueden destinar hasta 300 pesos para adquirir distintas piezas. En el caso de las flores de cempasúchil, los ramos cuestan 30 pesos o 40 si son en maceta, y muchos clientes compran alrededor de 100 pesos para adornar el altar. Las calaveras de azúcar o chocolate, que simbolizan la muerte como parte del ciclo de la vida, se venden desde 5 hasta 30 pesos cada una, con un gasto promedio de 200 pesos. De acuerdo con los comerciantes, la compra de estos productos representa una inversión importante para las familias, pero también un acto de cariño y respeto hacia sus difuntos. El mercado Adolfo López Mateos continúa siendo el principal punto de encuentro para quienes buscan mantener la tradición de las ofrendas con elementos locales y precios accesibles.
