El panorama de seguridad en la zona oriente del estado ha tomado un matiz político y judicial crítico. Ante el incremento desmedido de delitos de alto impacto, el Colectivo Cuernavaca lanzó un llamado enérgico a la Fiscalía General de la República (FGR).
El objetivo es claro: profundizar las investigaciones contra el alcalde de Cuautla, Jesús Corona Damián, por sus presuntos vínculos con líderes de grupos criminales que operan en la región.
Francisco Radilla, vocero de la organización, enfatizó que no se puede ignorar la información que circula en medios de comunicación y plataformas digitales. Según el activista, existen evidencias públicas que sugieren conversaciones entre el edil y actores delictivos, lo cual debe ser esclarecido por autoridades federales.
Extorsión: El cáncer que mata a Cuautla
La situación en el municipio es alarmante. Radilla señaló que Cuautla se ha transformado en el epicentro de la extorsión en Morelos. Este fenómeno no solo afecta la tranquilidad de los vecinos, sino que ha destruido la economía local.
Muchos comerciantes han preferido bajar la cortina antes que seguir pagando las cuotas exigidas por los delincuentes. Esto ha generado un clima de miedo que impide cualquier tipo de inversión nueva en la ciudad, dejando a los ciudadanos en el desamparo financiero y social.
El vocero no se limitó a señalar a Cuautla, sino que instó a la FGR a poner la lupa sobre otros municipios de Morelos. Aseguró que la violencia es sistémica y que otros alcaldes podrían estar bajo la misma presión o complicidad con grupos fuera de la ley.
El llamado a la Presidenta y la depuración policial
Recordó que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha instruido una atención especial para Morelos. Los indicadores de feminicidios, desapariciones y homicidios dolosos colocan a la entidad en una posición vulnerable que requiere mano dura desde el Gobierno Federal.
Finalmente, el colectivo puso el dedo sobre la llaga en el tema de las policías municipales. Radilla advirtió que los agentes locales son los más expuestos a la cooptación criminal.
Por ello, confió en que la Secretaría de Seguridad estatal realice una evaluación profunda de los mandos. Urgió a verificar que los exámenes de control de confianza sean reales y no solo un trámite de papel, realizando los ajustes necesarios para limpiar las corporaciones desde la cabeza.
