Aunado a la falta de ejercicio y la mala alimentación, la población mexicana sufre de distintos padecimientos a causa del consumo excesivo de bebidas azucaradas, por lo que las consecuencias de ingerir en abundancia estos líquidos representan un grave problema de salud pública en el país. Estudios destacan que México ocupa el primer lugar de las naciones que ingieren mayor cantidad de bebidas endulzantes, pues se estima que actualmente una persona promedio consume cerca de 163 litros cada año. 

Se denomina bebida azucarada a los líquidos cuyo contenido tiene endulzantes edulcorantes con un índice elevado de calorías, las cuales pueden ser: 

  • Refrescos 
  • Bebidas energetizantes
  • Leche endulzada
  • Bebidas de frutas
  • Tés dulces

La sobreingesta de productos como los anteriores producen consecuencias que ubican a la nación con el mayor número de decesos atribuibles al consumo, ya que esto provoca 405 fallecimientos por millón de adultos en México. Quienes beben en exceso líquidos azucarados corren entre 26% y 31% más riesgo de padecer enfermedades como presión arterial alta, afectaciones cardiacas y diabetes, así lo confirmó el Instituto Nacional de Salud Pública. Recordemos que la diabetes es una de las principales causas de muerte en México, enfermedad presente en más del 10 por ciento de la población adulta que en los últimos años aumentó 1.1% su alcance, lo que se traduce en 2.2 millones de personas padeciéndola. 

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, la mitad de los azúcares libres consumidos en Latinoamérica provienen de bebidas gaseosas, sin embargo, una quinta parte de este promedio puede ser atribuida a otro tipo de líquidos endulzados. Cabe añadir que la ingesta de bebidas endulzadas empieza desde que niños y niñas cursan la educación preescolar, pues el 74.1% de ellos las consume cotidianamente, mientras que el 85.3% de las personas continúa en la edad adulta.