Los humanos llevamos calzado, zapatillas, chanclas, pero los perros no. En primavera, verano y otoño el sol es muy potente y puede calentar mucho el suelo, las piedras e incluso el asfalto por la que paseamos, haciendo que nuestros canes sufran quemaduras en sus almohadillas, realmente dolorosas y molestas para ellos. Cuídalos del sol.
Foto: Especial / DDM