Cuernavaca.- Un grupo de trabajadores sindicalizados del Poder Legislativo irrumpió por la fuerza en el pleno del Congreso de Morelos, empujó a elementos de seguridad y generó agresiones contra diputados presentes, en una protesta que rebasó los márgenes del diálogo institucional.
Los manifestantes exigen un incremento salarial del ocho por ciento, un privilegio económico que actualmente no alcanza a la gran mayoría de los ciudadanos y la clase trabajadora del estado de Morelos.
Violencia y portazo en el recinto legislativo
La irrupción ocurrió minutos después de iniciada la sesión ordinaria, cuando integrantes del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Legislativo del Estado de Morelos rompieron una puerta de acceso.
El contingente empujó violentamente a dos elementos de seguridad, obligando a la Mesa Directiva a suspender de manera definitiva los trabajos legislativos para evitar una confrontación de mayores proporciones en el sitio.
Entre los afectados por los golpes y empujones se encontraban varios diputados locales, quienes en ese momento intentaban continuar con el desarrollo de la sesión ordinaria programada para este miércoles.
Exigencias fuera de la realidad laboral
La presión de los empleados del sindicato, lejos de encauzarse por la vía del diálogo y la negociación, escaló rápidamente hasta el punto de vulnerar la seguridad del propio recinto legislativo del estado.
Esta acción violenta puso en riesgo la integridad física de los representantes populares, mediante una exigencia económica que contrasta drásticamente con las duras condiciones salariales que enfrenta el grueso de los trabajadores morelenses.
Al respecto, los líderes del Congreso señalaron que este jueves se atenderán las demandas del personal sindicalizado, con el firme propósito de dialogar sobre las peticiones salariales y buscar una solución pacífica.
Sesión clausurada y designaciones pendientes
Como consecuencia directa de los incidentes violentos, el Congreso clausuró de inmediato la sesión para emitir la declaratoria de término del Segundo Periodo Ordinario de Sesiones de la LVI Legislatura.
De forma emergente se instaló la Diputación Permanente, la cual funcionará formalmente del 16 de julio al 31 de agosto de 2026, buscando dar continuidad a los trabajos administrativos del Congreso local.
La suspensión de la sesión, provocada por la violencia de los sindicalizados, dejó pendientes diversos asuntos de gran relevancia para la vida pública del estado de Morelos.
Durante la accidentada jornada, sólo rindió protesta el diputado Alberto Sánchez Ortega como secretario de la Mesa Directiva para el tercer año legislativo, además de Andrea Gordillo Vega y tres diputados suplentes más.
Sin embargo, la designación de la nueva titular de la Comisión Ejecutiva de Atención y Reparación a Víctimas quedó completamente pendiente, por lo que se prevé convocar a un periodo extraordinario de votación.
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