Asalta un banco, lo videograban y tranquilamente se llevó la lana.
Después del asalto y susto,
simplemente le dirán…
¡Señor Ratero, que gusto..!
¡Ya es artista y criminal!
Corolario: Igualito que tantos más en ese y otros bancos, tiendas, oficinas, mercados y en las calles...

Por PABLO RUBÉN VILLALOBOS