Incansables hoy, las mujeres piden, claman, reclaman, exigen, gritan, arrebatan y más, lo que ayer tenían los hombres.
Por lo que se puede ver,
sin duda alguna les digo…
¡Tras de cada gran mujer…!
¡Va ‘su’ hombre empequeñecido!
Corolario: Ni quien las pare… Pues si alguien dice algo o trata de frenarlas, se van encima de quien sea para callarlos o romperles...
