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Arrancó en Cuer­na­vaca la empresa colec­tora de llan­tas vie­jas para su reci­cla­miento.

¡Esa Empresa colec­tora,

deduzco según mi lógica,

que parece pro­tec­tora

de la cues­tión eco­ló­gica!

Coro­la­rio: Desde luego, como empresa hace nego­cio, pero al mismo tiempo atiende y apoya para resol­ver un grave pro­blema.