EPIGRAMA

Reforma al Código Fami­liar per­mite que ado­les­cen­tes pue­dan ele­gir a su tutor.

Puber­tos van a ele­gir,

a su gran Tutor ahora…

¡Con gusto voy a pedir

una ‘muy buena’ Tutora!

Coro­la­rio: “Eso” lo ase­ve­ra­ron tres mozal­be­tes, en ánimo de estar “bien pro­te­gi­dos”.